La quinta columna y la misteriosa derrota del bien
03/11/2024 | Por Acción Familia
Quizá el conocimiento de ese concepto nos ayude a comprender el misterio de los sistemáticos errores que cometen quienes defienden las buenas causas.

Quizá el conocimiento de ese concepto nos ayude a comprender el misterio de los sistemáticos errores que cometen quienes defienden las buenas causas.

La Sociedad Americana para la Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad (TFP) examina la actual tendencia aislacionista en EEUU y sus peligros

«La pulidez se ha transformado en el heroísmo de lo cotidiano». Frase simple, pensamiento profundo, verdad incontestable. No cabe duda que esa pulidez y esa cortesía no se alcanzan sin un cierto heroísmo que supone esa renuncia de sí mismo por algo que es más que uno mismo.

La incoherencia e insensatez del ser humano actual frente a un mensaje tan trascendental no puede dejar de sorprender. Los deseos terrenales han eclipsado en él las aspiraciones celestiales. Incluso cuando tiene promesas claras, directas y llenas de esperanza.

La teología moderna corta de raíz cualquier posibilidad de alcanzar una verdad inmutable, y se convierte en un análisis meramente «pastoral», y, por tanto, efímero.

Existe una técnica que permite cambiar la actitud de la gente hacia conceptos y prácticas consideradas totalmente inaceptables, llamada ‘la ventana Overton’.

Si la sociedad liberal prosperó en ocasiones fue porque, además de sus sistemas específicos, la infraestructura moral de un orden cristiano sobrevivió en ella y la sostuvo. La crisis que enfrenta hoy este sistema deriva también del agotamiento de las virtudes y del desmoronamiento de las instituciones heredadas de la antigua civilización cristiana que impidieron su colapso. Pero cuando suceda, ¿qué quedará de ello? Nada. El regreso a la Civilización Cristiana será la única manera de volver a la cima.

Cuando los optimistas son numerosos, sean nazis, fascistas, comunistas o de cualquier otra especie, se abre una era de fácil triunfo para los demagogos y para la demagogia.

La vana esperanza de que la ciencia y el progreso resolverían todos los problemas se ha visto trágicamente desmentida por dos guerras mundiales, y hoy, por una pandemia cuyos consecuencias son imprevisibles.

Hubo un tiempo en el que la gente leía libros. De hecho la gente aún lo hace, pero la tendencia de la generación más joven y de la futura está cambiando drásticamente.