¿Qué es la Tolerancia? – I Parte
06/09/2026 | Por Acción Familia
Verdadero y falso concepto de tolerancia. La intolerancia de los tolerantes. Hay casos en que la tolerancia es un bien, otros hay en que es un mal. Y puede llegar a ser un crimen.

Verdadero y falso concepto de tolerancia. La intolerancia de los tolerantes. Hay casos en que la tolerancia es un bien, otros hay en que es un mal. Y puede llegar a ser un crimen.

No es raro escuchar a padres de Familia lamentarse por “los hijos que les salieron”, a pesar de la “educación católica” que les dieron. Sin embargo, la responsabilidad de los padres por sus ejemplos y una mal entendida “tolerancia” dan este resultado. Los niños aprenden en gran medida por imitación de sus modelos paternos y
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Los ardides y violencias de los hijos del siglo tendrían menos éxito si un gran número, entre aquellos que se llaman católicos, no les tendiesen una mano amiga

La doctrina católica nos enseña que el primer deber de la caridad no está en la tolerancia de las opiniones erróneas, por muy sinceras que sean, ni en la indiferencia teórica o práctica ante el error o el vicio

La vida cristiana no consiste simplemente en alabar al Señor y honrarlo por manifestaciones externas. Trátase de decir “no” al mal, en todas sus formas, y es precisamente por haber proclamado uno de esos “non licet” que la cabeza de Juan fue cortada.

Mahoma prohibió astutamente a sus secuaces la lectura de los libros del Antiguo y Nuevo Testamento, para que no fueran convencidos por ellos de su falsedad. Y así, es evidente que los que se adhieren a su palabra creen a la ligera”.

El amor homosexual es un mito romántico, la realidad es muy trágica. No es la visión idílica y romántica de su estilo de vida que presenta el lobby homosexual

Hay una masa de mentiras y de errores que debéis disipar, sin mirar a las personas que los difunden. Debéis combatir el error, aun entre los católicos, pues éstos tienen menos derecho ‒si puedo hablar de derecho‒ de que los otros a predicar ideas erróneas Verdades olvidadas Palabras dirigidas por San Juan María Vianney a
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Al mediocre le parece ridículo todo lo que está encima de él, porque teme las cosas superiores. Al activista de la mediocridad le queda al actuar una preocupación: es el miedo a comprometerse.

El Salmista dice: ‘Odié la asamblea de los malos y no quiero sentarme al lado de los impíos’ (S1. 25, 5). Recordaos de estas palabras del Profeta, en el comienzo del primer salmo: ‘Feliz aquel que no tomó parte en el consejo de los malos'». (Sl. I, I)