Viaje en imágenes por un Chile de ensueño…
15/04/2026 | Por Acción Familia
* * * Hace algún tiempo les propuse un recorrido por el Chile
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El laicismo anticatólico introdujo primero el sofisma de que era necesario dar una nueva oportunidad a los matrimonios fracasados. Más adelante, amplió las opciones hasta llegar a un virtual «amor libre» en el cual el matrimonio, monogámico e indisoluble por naturaleza, se deshace rápida y voluntariamente.

«Una vida apacible, familiar y distinguida». Así me describió un amigo este lienzo de Fernando Laroche, que se encuentra en el Museo de Bellas Artes, representando la Alameda, antiguamente llamada de Las Delicias, en Santiago, hacia 1900. El comentario me pareció muy acertado, pues el pintor efectivamente supo transmitir la tranquilidad de ese Santiago, que
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Una auténtica aristocracia debe encarnar las perfecciones a que está llamada la colectividad. En efecto, toda ciudad o región tiene como una especie de personalidad colectiva, que en cierto sentido vale más que la suma de las personalidades individuales. La pequeña ciudad alemana de Sigmaringen se abriga junto al majestuoso castillo de los Hohenzollern, que
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Una comparación entre la obra inmortal de Velázquez y la interpretación de la misma escena realizada por Picasso. La deformación de la obra de Velázquez realizada por este último llega al grado de horripilar

Los edificios fríos, geométricos, casi inhumanos de hoy nos hacen añorar las casas acogedoras, tranquilas, amigables y reposantes de otrora. Eran casas proporcionadas al hombre, que no tenían solamente por finalidad abrigar convenientemente al cuerpo hombre, sino principalmente su alma.

Ofrecemos trechos de la obra del célebre polemista católico de comienzos del siglo XX, Mons. Delassus, sobre una cuestión fundamental para la perpetuidad de las tradiciones familiares: la herencia material y espiritual. Ambas constituyen un vínculo de unión de las generaciones en el seno de la institución familiar.

Lo más interesante de estos retratos, es ayudarnos a comparar y reflexionar sobre el Chile del ayer, y poder evaluar si progresamos o decaímos. En qué progresamos, y en qué decaímos. Y en definitiva juzgar si lo que ganamos valió lo que perdimos…

Los niños tienen esa capacidad a causa de su inocencia y su facilidad para elevarse – a pesar de ser de un modo simple – a los absolutos de las cosas. Ellos reconocen fácilmente lo grande, lo noble, lo bello. Así como también lo feo, lo malo y lo falso.

Vivimos rodeados de comodidad, estímulos y distracciones, pero cada vez más cansados. Este artículo propone una mirada distinta: quizá el agotamiento contemporáneo no provenga de la falta de descanso, sino de la pérdida del silencio, del orden y del sentido que permiten al hombre habitar verdaderamente la realidad.