La mediocridad y la felicidad
15/07/2026 | Por Acción Familia
La mediocridad no sacia al hombre. Puede evitarle sinsabores, pero deja muchas apetencia insatisfechas. Es el problema de la mediocridad y la felicidad

La mediocridad no sacia al hombre. Puede evitarle sinsabores, pero deja muchas apetencia insatisfechas. Es el problema de la mediocridad y la felicidad

En la Civilización cristiana la estructura familiar orgánica inspiraba todas las relaciones humanas y las instituciones del orden social.

«Opus Justitiae pax»: la paz es el fruto de la justicia. En el caso de la legítima defensa, la guerra es un derecho indiscutible. En el caso de la guerra santa, no existe sólo un derecho, sino un deber.

La sangre derramada no solo nos habla de enfermedades, nos habla de la lucha y del crimen. Es imposible, por ejemplo, hablar de sangre derramada sin pensar en la sangre de Abel, vertida por Caín

Las instituciones católicas, sobre todo por su tarea sobrenatural, tienen una fortaleza extraordinaria: nunca pueden ser derribadas si quienes las representan son enteramente fieles a su deber

En el Japón contemporáneo, donde tradición y modernidad conviven en delicado equilibrio, la figura de la Princesa Nobuko de Mikasa parece surgir de otro tiempo. Católica, discreta y profundamente humana, su vida ofrece el retrato de una nobleza que no se mide por la sangre ni por los títulos, sino por la elevación del alma.
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Ante la crisis actual de la sociedad y de la Iglesia, no podemos hacer del silencio una regla de comportamiento, porque el Día del Juicio no sólo daremos cuenta de las palabras ociosas, sino también de los silencios culpables.

Mientras la sinodalidad impulsa una Iglesia cada vez más participativa, resurgen preguntas profundas sobre la naturaleza de la autoridad espiritual.
¿Puede la Iglesia adoptar progresivamente modelos de gobernanza inspirados en las democracias modernas sin alterar silenciosamente su propia identidad?
Un debate cada vez más presente en el mundo católico contemporáneo.

Quizás nunca antes la vida de las personas se ha basado tanto en la búsqueda de la felicidad. Y tal vez la gente nunca ha sido más infeliz que hoy. ¿Están buscando en el lugar equivocado? ¿Qué es la felicidad?

Hay una velada escuela espiritual que busca deformar la piedad católica, según un modelo dulce y sentimental, de la cual la estampita de San Antonio era un ejemplo contundente.