El zapaterito
28/05/2026 | Por Acción Familia
Aprender a amar la propia condición y a buscar en nuestro hacer la excelencia, es una manera de vivir en paz y de perfeccionarnos en nuestro ser.

Aprender a amar la propia condición y a buscar en nuestro hacer la excelencia, es una manera de vivir en paz y de perfeccionarnos en nuestro ser.

Quizá fueran añoranzas de una vida civilizada, de un orden que se reflejase en la vida cotidiana, de un decoro que hiciese la vida verdaderamente digna de ser vivida.

El anhelo de belleza y perfección, produce joyas, terciopelos, sedas, en definitiva todo lo que sirve para el adorno del hombre y de la vida. Esos recursos decorativos fueron hechos para adornar la tradición, el poder legítimo, los valores sociales auténticos.

En estos tiempos, en que está de moda hablar de igualdad y de derechos de la mujer, conviene reflexionar sobre su papel en la sociedad. Desde la época de la Redención, hay dos caminos que se abren frente a la mujer: el camino de María Inmaculada y la trayectoria de Eva.

Alguien que haya tenido una buena madre, mantendrá el recuerdo paradisíaco de su infancia. Y con la conservación de este recuerdo mantiene la esperanza de llegar al paraíso celestial, donde la Buena Madre nos dará la bienvenida.

Folleto gratuito, con más de 100 frases escogidas de Plinio Corrêa de Oliveira, ilustradas de fondo con sugestivos cuadros de la pintura clásica, que pretenden hacer las ideas más atractivas, comprensibles y sugerentes. (Formatos pdf y Epub)

«Debemos a nuestras madres y hermanas el fondo de honra y de devota y caballeresca dedicación que es la vida de Francia. Nosotros les debemos la Fe católica. Discípulas de la Reina de los Apóstoles y de los Mártires, las madres hicieron pasar sus corazones a los de los hijos…».

El socialismo y el comunismo buscan evitar las desigualdades que provienen de la herencia espiritual y biológica. Para ello tratan de eliminar la familia, educando a todos los niños en escuelas igualitarias estatales.

En estos tiempos de feminismos agresivos y de subversión en la familia, conviene recordar el ideal cristiano de armonía en el matrimonio. Quien habla es el propio San Pedro.
Dignas, tranquilas, distendidas, estas pequeñas parecen comunicar la alegría que les produce lucir esos lindos trajes, fruto de una cultura y de una tradición locales que, a un mismo tiempo, las expresa, identifica y enorgullece. Se diría que se sienten las más pequeñas de entre una gran Familia, que viene de un pasado lejano y
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