¿Conservamos los chilenos las virtudes de antaño?
07/09/2026 | Por Acción Familia
El chileno era por su índole naturalmente recio, sufrido, un poco aventurero, capaz de enfrentar obstáculos y de aceptar desafíos.

El chileno era por su índole naturalmente recio, sufrido, un poco aventurero, capaz de enfrentar obstáculos y de aceptar desafíos.

G. Lenotre, en su encantador libro «Gens de la Vieille France» (Gente de la Francia antigua), nos hace respirar los perfumes de la vida natural y civilizada de antaño. Así podremos descansar nuestro espíritu, agobiado por tantas preocupaciones.

Hubo un tiempo en que los chilenos tenían aspiraciones y soñaban con algo grande, con alguna gran realización. Junto con su índole natural recia, viril y un tanto aventurera, les llevó a lanzarse a los desafíos y a la conquista de un vasto territorio.

Nuestros hábitos se van tornando primitivos de modo creciente: en las maneras, en la vestimenta, en la conversación. El predominio de lo espontáneo dejó de lado la inteligencia y la delicadeza

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Todas las épocas de decadencia presentan síntomas análogos. Digo análogos, porque ellos pueden tener una mayor o menor intensidad. A mayor decadencia, más agudos son los síntomas. Es así que este texto, escrito en 1850, puede ser aplicado con mayor propiedad a nuestra época. ¡Civilización! una gran palabra de la que se abusa, y cuyo
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