Nadie puede servir a dos señores
02/09/2026 | Por Acción Familia
Los ardides y violencias de los hijos del siglo tendrían menos éxito si un gran número, entre aquellos que se llaman católicos, no les tendiesen una mano amiga

Los ardides y violencias de los hijos del siglo tendrían menos éxito si un gran número, entre aquellos que se llaman católicos, no les tendiesen una mano amiga

La doctrina católica nos enseña que el primer deber de la caridad no está en la tolerancia de las opiniones erróneas, por muy sinceras que sean, ni en la indiferencia teórica o práctica ante el error o el vicio

Cuando los optimistas son numerosos, sean nazis, fascistas, comunistas o de cualquier otra especie, se abre una era de fácil triunfo para los demagogos y para la demagogia.

Toda virtud, todo pensamiento que no acaba por convertirse en una pasión, jamás producirá algo grande. Sin una pasión legítima, nada se alcanza: la vida carece de objetivo; ¡se arrastra una vida inútil!

Se trata de soldados cobardes que deponen las armas ante la simple presencia del enemigo, o de traidores que pretenden a toda costa hacer las paces con los opositores, a saber, con el enemigo irreconciliable de Dios y de los hombres

La unión de los cristianos no se puede fomentar de otro modo sino procurando el retorno de los disidentes a la única y verdadera Iglesia de Cristo enseña, el Papa Pío XI

En el siglo XVIII los hombres que se consideraban «modernísimos» ya venían con la idea de que era necesario «ceder para no perder» ante la Revolución. Es la misma impiedad expresándose por las mismas formas y buscando acobardar de la misma manera…

Amplios e influyentes sectores de nuestra sociedad, afrontan su futuro personal y social como si Dios no existiese y no hubiese intervenido para nada en la historia humana. La consecuencia de esta “cerrazón inmanentista es la soledad del hombre: sin Dios se queda solo”

Ante la crisis actual de la sociedad y de la Iglesia, no podemos hacer del silencio una regla de comportamiento, porque el Día del Juicio no sólo daremos cuenta de las palabras ociosas, sino también de los silencios culpables.

El amor homosexual es un mito romántico, la realidad es muy trágica. No es la visión idílica y romántica de su estilo de vida que presenta el lobby homosexual