Entender la angustia del hombre contemporáneo
25/05/2026 | Por Acción Familia
El mundo de hoy anda muy agitado. Esa agitación parece proceder de una frustración profunda. ¿Cuál es la causa de esa frustración? ¿Qué espera la gente de la vida?

El mundo de hoy anda muy agitado. Esa agitación parece proceder de una frustración profunda. ¿Cuál es la causa de esa frustración? ¿Qué espera la gente de la vida?

Fiesta de María Auxiliadora. El Papa Pío VII, hecho prisionero por Napoleón, confía su suerte y la de la Iglesia a María Santísima. Poco después, Napoleón pierde el trono.

En estos tiempos, en que está de moda hablar de igualdad y de derechos de la mujer, conviene reflexionar sobre su papel en la sociedad. Desde la época de la Redención, hay dos caminos que se abren frente a la mujer: el camino de María Inmaculada y la trayectoria de Eva.

Digamos pues, abiertamente con san Bernardo que necesitamos un mediador ante el Mediador mismo y que la excelsa María es la más capaz de cumplir este oficio caritativo. Por Ella vino Jesucristo a nosotros y por Ella debemos nosotros ir a Él.

La monja que enfrentó a Lutero En Alemania, cuando Lutero sembró su doctrina herética, surgió en Núremberg una monja que tuvo el coraje y la fuerza de no seguirlo. Se llamaba Sor Caritas Pirckheimer (1467-1532), una figura para redescubrir en nuestros días. El prestigio y la preparación de la Abadesa Caritas hizo que el monasterio
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Llegó el momento en que la vida de Nuestro Señor debía ser coronada por la Ascensión. Salió del Cenáculo con ciento veinte personas privilegiadas que estaban allí. Su madre estaba a su lado y los guiaba por las calles de Jerusalén. Los santos que había sacado del limbo los siguieron cantando con los Ángeles, nuevas canciones.

El crucifijo de san Agustín, llevado a la plaza la noche del terremoto en 1647, alcanzó más veneración y respeto, instituyéndose una solemne procesión hasta nuestros días.

Algo que la Historia registra, y que la Teología de la Historia indica como cierto, es que los grandes desastres de los pueblos son castigos. Este es un principio incuestionable de la Teología de la Historia. Cuando una nación sufre una catástrofe mayor, esto es un castigo. El principio no se aplica a los hombres,
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La Pseudo Reforma protestante irrumpió después, inflada del orgullo de un monje apóstata, que lanzó a la humanidad en el camino de la perdición. Y la furia anticatólica de Lutero, que engendró el rencor ateo y anticristiano de Voltaire

Las enseñanzas más esenciales de León XIII sobre los acontecimientos históricos de los tiempos modernos (una Teología de la Historia) y el Pensamiento de Plinio Corrêa de Oliveira.