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El Papa y la píldora del día siguiente

El Santo Padre, Benedicto XVI, hace un llamado a que se respete la objeción de conciencia y no se obligue a las farmacias a vender productos abortivos

El Papa Benedicto XVI recordó, dirigiéndose a los participantes de un congreso de farmacéuticos en Roma, que ellos no sólo tienen el derecho, sino el deber, con base en la objeción de conciencia, a negarse a vender los productos que puedan tener el efecto de provocar en sus pacientes un aborto o un acto de eutanasia.

El pronunciamiento pontificio no sorprende, pues es evidente que nadie puede ser obligado lícitamente a cometer un asesinato; pero no por ello es menos importante. En verdad, las palabras del Papa eran esperadas en Chile porque el Poder Ejecutivo está obligando, con fuertes multas, a las farmacias a que vendan la llamada “píldora del día después”, la cual puede ser abortiva.

Esto sucede, como si la píldora en cuestión fuese un medicamento vital, en circunstancias de que no hay tal: su fin es sólo impedir el nacimiento de un ser probablemente ya concebido, dejándolo en condiciones que significarán su rápida muerte.

Resta saber qué actitud tomará al respecto la Presidenta Bachelet, quien,  hace una semana, se declaró conmovida por el encuentro con el Papa: si hará que el Estado respete la objeción de conciencia o si decidirá que la reprima, imponiendo la violación masiva del derecho a la vida en algunos niños por nacer.  habrá visto que en los últimos días se viene discutiendo si los propietarios de las farmacias pueden o no manifestar una objeción de conciencia ante la imposición del Gobierno.

Le solicitamos que, con base en la Declaración del Papa que sigue, envíe cartas a los medios de prensa, protestando por la ilícita represión del Gobierno a la objeción de conciencia de los farmacéuticos chilenos, obligándolos a vender la llamada “píldora del día después”.

Para escribir a El Mercurio, cartasaldirector@mercurio.cl; a La Tercera, cyachan@copesa.cl

Las palabras del Papa:

…”No es posible anestesiar las conciencias, por ejemplo sobre los efectos de las moléculas que tienen por objeto evitar la implantación del embrión o abreviar la vida de una persona”.

“El farmacéutico “prosiguió el Papa” debe llamar a la sensibilización para que todo ser sea protegido desde su concepción hasta su muerte natural y para que los medicamentos cumplan verdaderamente su papel terapéutico”.

“En el ámbito moral, la federación de farmacéuticos, agregó Benedicto XVI, “está invitada a hacer frente a la cuestión de la objeción de conciencia, que es un derecho que debe ser reconocido a los que ejercen esa profesión, para permitirles no colaborar, directa o indirectamente, en el abastecimiento de productos cuyos objetivos sean claramente inmorales, como por ejemplo el aborto y la eutanasia”.

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02/11/2007 | Por | Categoría: Aborto, Anticoncepción

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