La Iglesia abre para nosotros la perspectiva de un perdón misericordioso y amplio
Consideraciones para el Mes del Sagrado Corazón de Jesús
El simple enunciado del Nombre Santísimo de Jesús recuerda la idea del amor. ¡El amor insondable e infinito que llevó a la Segunda Persona de la Santísima Trinidad a encarnarse! El amor expresado a través de esa humillación incomprensible de un Dios que se manifiesta a los hombres como un niño pobre, que acaba de nacer en una gruta.
El amor que se manifiesta a través de aquellos treinta años de vida recogida, en la humildad de la más estricta pobreza, y en las fatigas incesantes de aquellos tres años de evangelización, en que el Hijo del Hombre recorrió caminos y atajos, transpuso montes, ríos y lagos, visitó ciudades y aldeas, atravesó desiertos y poblados, habló a ricos y pobres, esparciendo amor y recogiendo en la mayor parte del tiempo principalmente ingratitud.
¡El amor demostrado en aquella Cena suprema, precedida por la generosidad del lavado de los pies y coronada por la institución de la Eucaristía! El amor de aquel ultimo beso dado a Judas, de aquella mirada suprema dirigida a San Pedro, de aquellas afrentas sufridas en la paciencia y en la mansedumbre, de aquellos sufrimientos soportados hasta la total consumación de las últimas fuerzas, de aquel perdón mediante el cual el Buen Ladrón robó el Cielo, de aquel don extremo de una Madre celestial a la humanidad miserable.
Cada uno de estos episodios fue meticulosamente estudiado por los sabios, piadosamente meditado por los Santos, maravillosamente reproducido por los artistas, y sobre todo inigualablemente celebrados por la liturgia de la Iglesia. Para hablar sobre el Sagrado Corazón de Jesús, sólo hay un medio: es recapitular debidamente sobre cada uno de ellos.
Realmente, venerando al Sagrado Corazón, la Santa Iglesia no quiere otra cosa sino prestar una especial alabanza al amor infinito que Nuestro Señor Jesucristo dispensó a los hombres., el corazón simboliza el amor, dando culto al Corazón, la Iglesia celebra el Amor
La fiesta del Sagrado Corazón de Jesús es por excelencia, la fiesta del amor de Dios. En ella, la Iglesia nos propone como temas de meditación y como blanco de nuestras plegarias el amor tiernísimo e invariable de Dios, que hecho hombre, murió por nosotros. Mostrándonos el Corazón de Jesús ardiendo de amor a despecho de las espinas con que lo circundamos por nuestras ofensas, la Iglesia abre para nosotros la perspectiva de un perdón misericordioso y largo, de un amor infinito y perfecto, de una alegría completa e inmaculada, que deben constituir el encanto perenne de la vida espiritual de todos los verdaderos católicos.
Amemos al Sagrado Corazón de Jesús. Esforcémonos porque esa devoción triunfe auténticamente (no apenas a través de algunos simbolismos) en todos los hogares, en todos los ambientes y sobre todo en todos los corazones. Sólo así conseguiremos reformar al hombre contemporáneo.
Extractos de artículos de Plinio Corrêa de Oliveira en “O Legionario” 21 de Julio de 1940 y 22 de Junio de 1941
9 jun 2011 | por Acción Familia | Tema: Fiestas religiosasInscríbase para recibir nuestra Newsletter
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Mi nombre de bautismo es Enrique Cruz Rodríguez, pero en el Registro Civil, mi querido abuelo Osvaldo Rodríguez Gana, me inscribió como Enrique del Sagrado Corazón Cruz Rodríguez. Siempre he estado feliz de la decisión de mi abuelo y jamás pensé en cambiar mi nombre, aún cuando algunas personas se ríen cuando me nombran en cuestiones públicas.
En este mes del Sagrado Corazón, rezo diariamente la oración del mes.
Un cariñoso saludo,
Enrique del Sagrado Corazón Cruz Rodríguez
De la Divina Voluntad, de Luisa Picaretta:
Jesus, Maria, os amo salvad las almas.
Padre Divino, te confio y sacrifico
LOS CORAZONES UNIDOS DE JESUS Y MARIA,
las heridas victoriosas y sangrientas de Jesús
y las làgrimas de nuestra amada Madre Divina
!Señor, hàgase tu Voluntad!
El Señor, nuestro Padre, amigo y confidente nos dice:
“Yo os pido que me deis vuestra voluntad,
Dàdmela con alegría y decid con confianza”
“Señor, yo te ofrezco mi voluntad. Haz de ella tu propiedad.
Vístela con un vestido digno de presentarla a Nuestro Padre de Amor”
1) Permítame agregar al comentario sobre la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, sobre su Encarnación y humillación y muerte expiatoria, demostrando así nuestro Amado Jesús su amor por la humanidad, su Obra redentora, los siguientes pasajes bíblicos: “Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para DAR SU VIDA en rescate por muchos” (Marcos 10:35). “Porque de tal manera amó Dios al mundo (a la humanidad) que ha dado a su Hijo Unigénito para que todo aquél que en el CREE no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). Estaba profetizado su sacrificio por cada uno de nosotros en Isaías 53:6 “Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, mas Dios cargó en él el pecado de todos nosotros.” En resumen dió su vida en rescate, en pago por el pecado de cada uno de nosotros. Dios nos amó tanto que no escatimó ni a su propio Hijo para entregarlo a la muerte, cargar en él la culpa de todos nosotros, y que al creerlo así cada uno y aceptarle como Salvador, nos salvemos de la condenación eterna. Creer en El, significa que ya no creo en mi, sino en su Obra redentora para salvarme. ¡Esa es su gran obra a favor nuestro! Esa es la muestra de su incomprendido amor por nosotros. Como dice Efesios 2:6 ” morimos con Cristo, fuimos sepultados con Cristo, resucitamos con Cristo y Dios nos hizo sentar con Cristo en Lugares celestiales.” Creer firmemente lo que dicen las Escrituras, cambia nuestra conducta y nos fortalece para luchar contra el pecado de este mundo. Para que los pecadores se arrepientan y crean en Cristo, en la Obra a su favor. Les saludo cordialmente en Cristo.
Hola, Un afectuoso saludo a los participantes de este grupo, y católicos en general, mi gratitud para ustedes por hacer que personas a larga distancia nos podamos incorporar a tan noble misión, por medio de este. Y espero que la procesión álla sido muy asistida.El corazón de Jesús siempre rebosante de amor para todos nosotros, quiere que realmente nuestra respuesta, sea hacer su voluntad, los invito a buscar, que desea Él,de nosotros. Dios los bendiga
Amar al Sagrado Corazon, es amar, al centro del Amor de DIOS,quien no vive prendado de su amor, se pierde de recibir el Amor Misericordioso del Padre por sus hijos.
Los que seguimos esta devocion tan antigua, estamos ciertos, que podemos reposar, en su Corazon como el dicipulo Juan,,sentir, que El, lo es todo y lo dio todo..
Maravillemosnos , en la Gracia de su Amor, y demos gracias, con el Corazon agradecido por su infinita misericordia.
En mi comentario no hay crítica ni mensaje encubierto. La pregunta que me hago nace honestamente de mi corazón y mente y la planteo con la mayor humildad y absolutamente sin segunda intensión. Mi devoción al los Sagrados Corazones es compartida entre ambos, teniendo en claro sí que uno es del CREADOR y el otro el de la Sierva.
SIEMPRE CALUROSAS FELICITACIONES A “¡¡ACCIÓN FAMILIA!!” POR SU LABOR. MARAVILLOSA; ESTA VOZ QUE SE LEVANTA ENTRE TANTA INMUNDICIA.
QUE EL SEÑOR LOS BENDIGA Y HAGA MUY FRUCTÍFERA VUESTRA SEMILLA.
Mi comentario con relación al Mes del sagrado Corazón: Hermoso todo lo que significa y que tan bien se explica; sin embargo siempre me he preguntado, ¿ porqué este MES no tiene la resonancia y esplendor del MES DE MARÍA??. ¿Qué podemos hacer al respecto, las autoridades de la Iglesia y nosotros mismos.
Invitamos a la Gran Procesión en honor del Sagrado Corazón de Jesús, domingo 28 JUnio 2009. Catedral de Santiago, 16 horas. con Misa. aunque llueva. Todos invitados.