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El árbol de Navidad: una tradición medieval

La costumbre de decorar un pino en las fiestas de Navidad viene de los tiempos del Papa San Gregorio Magno (540 -604), que impulsó la cristianización de las tribus germánicas, al comienzo de la época medieval.

Esas tribus tenían la costumbre absurda de adorar árboles y de ofrecerles sacrificios.

Los misioneros y monjes aprovecharon entonces la forma triangular del pino para explicar a los bárbaros el misterio de la Santísima Trinidad.

Pero las cosas no eran fáciles.

El primer árbol de Navidad fue montado en el lejano año 615. San Columbano, monje irlandés, fue a Francia para abrir monasterios. Pero la indiferencia de los habitantes era tal que él estaba casi desanimado.

En una noche de Navidad, tuvo la idea de cortar un pino, el único árbol verde en esa época del año y de iluminarlo con antorchas.

La gente quedó muy intrigada.

Toda la aldea corrió a ver la maravilla.

Entonces, ¡el Santo monje predicó el nacimiento del Niño Jesús!

En realidad, son muchas las ciudades que disputan la autoría del encantador árbol. Según muchos, él nació en Alsacia. En la ciudad amurallada de Sélestat, el Emperador Carlomagno pasó la Noche Santa del año 775. Así, él habría sido el inspirador del primer árbol de Navidad. Y posteriormente los habitantes de la ciudad habrían dado la forma definitiva al árbol de Navidad católico. Sin embargo, el documento más antiguo que hay en Sélestat es de 1521.

Por su parte, la ciudad de Riga, en Letonia, sostiene haber sido la primera que expuso un árbol de Navidad en el año del Señor de 1510.

Lo que es cierto es que en el siglo XVI el árbol de Navidad era montado en el coro de las iglesias de Alsacia, representando el árbol del Paraíso. Se lo decoraba con manzanas, para recordar el fruto de la tentación de nuestros primeros padres. Pero también ponían hostias simbolizando los frutos de la Redención. También tenía ángeles, estrellas de papel y muchas otras decoraciones.

Escogiendo el árbol del Paraíso como símbolo de las festividades de Navidad, la Iglesia Católica estableció un puente entre el pecado de Adán y Eva, por un lado, y la venida de Jesús, el nuevo Adán que vino a regenerar a la humanidad, naciendo del seno virginal de la nueva Eva, Nuestra Señora, por otro.

Es un hecho incontestado que la costumbre se generalizó en Francia cuando la princesa Elena de Mecklembourg lo trajo a París en 1837, después de su casamiento con el duque de Orleans.

En 1841, el príncipe consorte Alberto, esposo de la reina Victoria de Inglaterra, levantó un árbol de Navidad en el castillo de Windsor. A partir de la corte inglesa, que era entonces muy influyente en toda la Tierra, la costumbre católica se propagó en todo el pueblo inglés y de allí al mundo entero.

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20/12/2015 | Por | Categoría: Fiestas religiosas
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Un comentario to “El árbol de Navidad: una tradición medieval”

  1. L.S.
    El árbol es símbolo de fidelidad , fuerza, y constancia y longevidad . Cristo es el árbol de la vida, sugerido ya en Génesis . El abeto y el pino mantiene su verdor hasta en invierno.
    En Europa Navidad cae en el invierno, y el verde de los árboles en los países nórdicos da ánimo y esperanza.
    En los Países Bajos había una época en que los católicos de las provincias del Sur consideraban el árbol navideño de expresión protestante, prefiriendo ellos el pesebre o nacimiento.

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