El Origen de la grandeza
03/07/2026 | Por Acción Familia
La razón de ser de los grandes es que sean dedicados. Sin dedicación no existe verdadera grandeza.

La razón de ser de los grandes es que sean dedicados. Sin dedicación no existe verdadera grandeza.

Santo Tomás enseña que Dios no podría haber creado todas las criaturas iguales, porque ninguna criatura tiene la posibilidad de reflejar adecuadamente la belleza de Dios, porque la criatura es limitada y Dios es infinito.

Los medievales vieron las desigualdades que existen en la naturaleza como una causa de unidad, no de división en la sociedad. Porque si todos fueran fuertes, sabios y ricos, no tendrían necesidad de otras personas.

Muchos usan el concepto “inclusivo” sin saber qué significa. Este viene cargado de una electricidad que quien no lo pronuncia queda mal.

¿Por qué estamos obligados a seguir las normas establecidas por Dios? Si queremos actuar de modo diverso, ¿no podemos usar de nuestra libertad? ¿Estos principios de conducta instituidos por Dios no son simples consejos?

En estos tiempos, en que está de moda hablar de igualdad y de derechos de la mujer, conviene reflexionar sobre su papel en la sociedad. Desde la época de la Redención, hay dos caminos que se abren frente a la mujer: el camino de María Inmaculada y la trayectoria de Eva.

Entre la pobreza y el esplendor no existe contradicción, sino en la mente de los igualitarios. La Iglesia se muestra santa porque, con igual perfección, con la misma sobrenatural genialidad sabe organizar y estimular la práctica de las virtudes que brillan en la vida oscura del monje, y las que resplandecen en el ceremonial sublime del Papado.

A un siglo de las apariciones, la humanidad pecadora no se ha enmendado y, al contrario, se encuentra sumergida en una espantosa crisis

El socialismo y el comunismo buscan evitar las desigualdades que provienen de la herencia espiritual y biológica. Para ello tratan de eliminar la familia, educando a todos los niños en escuelas igualitarias estatales.

Mientras el mundo era sacudido por la revolución de mayo de 1968, la Iglesia era sacudida por la crisis post-conciliar. La simultaneidad de las dos revoluciones plantea la cuestión de su mutua dependencia. ¿Influyó una en la otra?