La actitud de dos épocas frente a la muerte
09/11/2025 | Por Acción Familia
La lección que nos da la muerte es una lección de profundidad, una lección de fuerza de alma, una lección de coraje, una lección de grandeza, que es incomparable.

La lección que nos da la muerte es una lección de profundidad, una lección de fuerza de alma, una lección de coraje, una lección de grandeza, que es incomparable.

Cómo se engaña el mundo moderno cuando sólo ve en el envejecimiento una decadencia. Cuando se sabe apreciar más los valores del espíritu de que los del cuerpo, envejecer es crecer en lo que el hombre tiene de más noble, que es el alma

La lección que la muerte nos da, es una lección de profundidad, una lección de fuerza de alma, una lección de coraje, una lección de grandeza, que es incomparable.

“Todo cuanto contribuye al esplendor de la vida social, todo cuanto resalta sus aspectos jubilosos o solemnes, todo cuanto hace resplandecer en las cosas materiales la perennidad y la nobleza del espíritu, merece ser respetado y apreciado».

Sufrimos un fenómeno social de descomposición de los caracteres y de las instituciones, absolutamente tan vasto, tan profundo, tan violento, cuanto el Imperio Romano en sus últimos días.

El espíritu «práctico» fue haciendo desaparecer la búsqueda de la perfección en la convivencia humana. Este proceso se puede ver, por ejemplo, en las comidas. La «simplificación» de las maneras fue conduciendo a lo monstruoso.

¡Qué bello tema de meditación para los hombres de una época como la nuestra, que tan frecuentemente se deja dominar, ya no por lo animal, sino por algo que en el orden de los seres es muy inferior, esto es, por la máquina!

Nada es tan vulgar y común como una propaganda de Coca-Cola. Sin embargo puede servirnos para ver como cambió el mundo en 100 años.

La historiografía moderna ha demostrado que la Edad Media fue una época en que hubo un desarrollo inmenso de las artes, de la ciencia y de la vida social

Hasta su último día la Reina Elizabeth fue un icono atemporal que despreció las modas; una figura maternal protectora, una especie de Madre bondadosa de la nación.
Ella permitió a los británicos creer siempre que su destino era fuera de lo común. Esta es la razón por la cual ellos iban a celebrar con fervor sus aniversarios de reinado que estuvo marcado por un sentido profundo del deber.