Santa Teresa de los Andes
13/07/2025 | Por Acción Familia
Suele mostrarse a los santos como entes fuera de la realidad. Santa Teresa nos muestra aquí una profunda comprensión de la lucha entre el bien y el mal en la HIstoria

Suele mostrarse a los santos como entes fuera de la realidad. Santa Teresa nos muestra aquí una profunda comprensión de la lucha entre el bien y el mal en la HIstoria

«Al decir estas palabras -a favor de los pecadores, reparación, etc., narra Lucía- Nuestra Señora abrió las manos como en los dos meses anteriores» y vimos una especie de mar de fuego y sumergidos en ese fuego los demonios y las almas como si fuesen brasas transparentes y negras, con forma humana».

¿No es la religión una cuestión personal y privada, como lo proclaman desde hace cien años los adeptos del laicismo? ‒ ¿O bien, los católicos tienen el derecho y el deber de actuar en la sociedad para que los principios cristianos sean los que la rijan?

Una fotografía, una reflexión sobre cómo la vida moderna ha reemplazado los espacios de calma y silencio que antes nos permitían estar a solas con nuestros pensamientos y con el entorno. Al avanzar hacia un progreso lleno de ruido y estímulos que ignoran el valor de la serenidad y la sabiduría, ¿realmente hemos ganado algo o hemos perdido más de lo que imaginamos?

“Si Jesús ha sido bueno con los extraviados y los pecadores, no ha sido para aceptar sus convicciones erróneas, por muy sinceras que fueran; El les ha amado a todos para instruirlos y para salvarlos.

Del fondo del corazón añadimos algo de creativo a aquello que vemos, oímos y palpamos con las manos. Eso se llama poesía, eso es la leyenda. Todas las personas añaden algo de poético al mundo. A todas las cosas añadimos algo de poético. Es una necesidad inevitable.

En este siglo, que se ufana de un igualitarismo absoluto e inflexible, no hay acto de injusticia… o de justicia practicado contra izquierdistas, aunque sean radicales en el orden del pensamiento y terroristas en el orden de la acción, que no provoque la erupción en cadena de protestas indignadas del humanitarismo laico universal.

La comparación de estos dos tipos humanos, de épocas diferentes, nos proporciona elementos para entender la mentalidad y la cultura de nuestra tiempo. Hemos dejado de lado cualquier consideración estética o artística, para considerar un retrato desde el punto de vista del ambiente, las costumbres y la civilización que en él se refleja.

El Pontificado de San Pío X se desarrolló desde 1903 a 1914, un período marcado por muchas y arduas luchas. San Pío X condenó el movimiento denominado “modernismo”, estigmatizado por el Pontífice como la “síntesis de todas las herejías”.

Gran parte de la revolución cultural en curso gira en torno a la división jerarquía–igualdad. Dada la profundidad de esta división, es crucial que entendamos claramente por qué la jerarquía y la desigualdad son buenas. «[Todos los hombres] son iguales porque son criaturas de Dios, dotados de cuerpo y alma, y redimidos por Jesucristo. Por
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