Una súplica a las élites de hoy
10/02/2025 | Por Acción Familia
Las élites derivadas directamente del orden natural —surgidas orgánicamente de la propia vida de una nación o un grupo social— tienen una tarea a cumplir a favor del bien común.

Las élites derivadas directamente del orden natural —surgidas orgánicamente de la propia vida de una nación o un grupo social— tienen una tarea a cumplir a favor del bien común.

Todas las características del alma del pueblo ruso se encuentran también en las ceremonias religiosas, herencia de la Iglesia Católica

Los estilos verdaderamente producidos por una sociedad, lo práctico y lo bello, los elementos de utilidad física y las características de expresión mental se funden armónicamente.

Estabilidad psicológica y calma que muestran estas fisonomías de antaño en contraste con la agitación contemporánea

El célebre Coliseo Romano y el otrora famoso estadio del Maracaná, en Brasil, reflejan las mentalidades de dos épocas: la grandeza del espíritu humano y la banalidad de una época dominada por la máquina

Nuestra época se avergüenza de la vejez. Este sentimiento está tan radicado que, incluso lo que se relaciona de lejos con ella, desagrada.
Así, en la medida de lo posible, se evita hasta parecer tener edad madura. Todo el mundo quiere parecer joven. Y no son raros los que buscan parecer jovencitos.

La existencia de las desigualdades justas y proporcionadas es necesaria al organismo social. La armonía social, que predicó con su ejemplo Nuestro Señor Jesucristo, debe reemplazar el espíritu de lucha de clases que existe con frecuencia.

Tener personalidad, ser una personalidad, es tener un alma bastante desarrollada para dirigir, influenciar, brillar en todo el cuerpo material.
Es realizar en el campo natural una especie de transfiguración de la materia por la iluminación interior del alma.

La pérdida de la capacidad de admirar lo bello, lo noble y lo trascendente ha influido en el deterioro de nuestra cultura y civilización. El mal llamado «progreso» ha transformado la forma en que valoramos y apreciamos lo que es superior. La admiración, es una virtud fundamental, y la clave para restaurar la dignidad y el orden que hemos perdido.

Cómo se engaña el mundo moderno, cuando ve en la vejez sólo una decadencia física.
En realidad vista con más espíritu, la vejez puede y debe ser un apogeo.