Luz en la oscuridad: Un retrato de mi amigo Luis…
24/06/2025 | Por Acción Familia
La vida y el legado espiritual de Don Luis Montes Bezanilla, testimonio de fe, sacrificio y amor por la Causa Católica. – (pdf descargable gratuito)

La vida y el legado espiritual de Don Luis Montes Bezanilla, testimonio de fe, sacrificio y amor por la Causa Católica. – (pdf descargable gratuito)

San Juan Bautista increpó Herodes su pecado: “No te es lícito”. En este “No te es lícito”, reconocemos el timbre de voz de todos aquellos que delante del vicio no dudan en enfrentarlo y llamarlo por su nombre. San Juan Bautista recibió el mayor elogio que Nuestro Señor Jesucristo hizo: “Os digo: Entre los nacidos de mujer no hay profeta mayor que Juan” (S. Lucas, 7-28).

Sobre la fiesta de Corpus Christi me gustaría mostrarles algo al respecto de la razón por la cual esa fiesta fue instituida. Ustedes saben que los protestantes, herejes, negaron y niegan la presencia real de Nuestro Señor Jesucristo en el Santísimo Sacramento. Ese fue uno de los mayores escándalos ocurridos en la Iglesia en el
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¿Qué desafíos enfrenta el pontificado de León XIV en este momento crucial para la Iglesia? Un análisis de los gestos de esperanza y los puntos de conflicto que aún generan divisiones. ¿Qué caminos podrían abrirse para restaurar la unidad en el Cuerpo Místico de Cristo?

La responsabilidad de los padres ante Dios. Los padres que se ocupen en educar bien a sus hijos no serán confundidos, en el juicio particular y en el juicio universal. Triste, no obstante, será el juicio de padres apenas empeñados en gozar la vida y despreocupados de la educación de su prole. San Alfonso María de
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La encíclica Pascendi Dominici Gregis del Papa San Pío X continúa actualísima a pesar de que hayan transcurrido más de cien años. El historiador y catedrático Roberto de Mattei así se expresó en una conferencia en la Pontificia Universidad Santo Tomás, en Roma: «Trabajando en estrecha simbiosis con el Secretario de Estado Vaticano, el Cardenal
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Dos fotografías ilustran la noción de paz de alma, esa paz que el hombre moderno busca y no encuentra, y que, sin embargo, está a dos pasos de él, en el regazo amoroso de la única y verdadera Iglesia de Dios. O=99/(!*49sTM?¡

O volvemos a la Civilización Cristiana, o acabaremos por no tener civilización alguna. Entre la plenitud solar de la Civilización Cristiana y el vacío absoluto de la destrucción total, hay etapas pasajeras: no existen, sin embargo, terrenos donde se pueda construir nada duradero.

“He aquí el Corazón que tanto amó a los hombres que no ha perdonado desvelos, hasta agotarse y consumirse por testificarles amor, y por toda correspondencia sólo recibe de la mayor parte de ellos ingratitudes” (Santa Margarita María Alacoque). El Sagrado Corazón de Jesús: un inmenso brasero de amor que nos pide una fe especial y concreta.

El simple enunciado del Nombre Santísimo de Jesús recuerda la idea del amor. ¡El amor insondable e infinito que llevó a la Segunda Persona de la Santísima Trinidad a encarnarse! El amor expresado a través de esa humillación incomprensible de un Dios que se manifiesta a los hombres como un niño pobre, que acaba de nacer en una gruta.