La buena mesa hace buenos amigos
03/01/2026 | Por Acción Familia
El fenómeno de la globalización torna uniforme la cultura, haciendo desaparecer las tradiciones, los comportamientos sociales y la propia culinaria local

El fenómeno de la globalización torna uniforme la cultura, haciendo desaparecer las tradiciones, los comportamientos sociales y la propia culinaria local

El arte cristiano debe reflejar de modo digno y apropiado el espíritu de los Evangelios y de la Iglesia al ilustrar sus escenas o personajes. ¿Cuál de los cuadros que reproducimos cumple con este cometido? Haga el lector un ejercicio de imaginación, y suponga que le sea posible regresar a los tiempos de Cristo, y
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Necesitamos volver a la mesa común, a los momentos compartidos de comida y conversación, para poder restaurar el contacto humano genuino, el afecto verdadero y, sobre todo, el sentido de sociabilidad que hoy está amenazado por la inmediatez y el aislamiento que impone la tecnología.

Una amistad forjada en la lucha, sostenida por la fe y coronada por la esperanza.Este no es un adiós, sino la certeza de un reencuentro… en las Montañas Azules. Una despedida que no es un adiós Hay despedidas que no terminan. Hay amistades que atraviesan el tiempo y la muerte.Este artículo nace del alma y
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La ciudad medieval da la impresión de una caja de tesoros. Torres de iglesias; cúspides de catedrales, con las rosáceas y los vitrales; las torres de uno u otro palacio, etc. Se diría que entre sus torres había una especie de competencia para alcanzar el cielo. Era construida con gran belleza para elevar el alma del hombre

Las primeras nociones sobre la vida, las impresiones más profundas que el hombre recibe relativas a los aspectos esenciales de la vida y de su posición ante ella, las recibe en sus primeros años de existencia a través de los cuentos. ¿Qué ven nuestros hijos?

La distensión de los placeres castos y tranquilos del hogar, o de una vida razonable, temperante, tranquila, parecen a los viciados en las excitaciones de las grandes ciudades algo de un tedio insoportable.

Este Puente altanero, de algún modo sintetizaba y simbolizaba una parte, y no pequeña, del «alma de la Ciudad» y de su Historia. Y fueron los hombres modernos, ávidos de vulgaridad, que sintiéndose interpelados por su belleza y señorío, decidieron un día buscar pretextos para destruirlo.

Escenario en el que ocurrieron los hechos: una aldea con todas las características convencionales: plaza central, frente a una graciosa iglesia con vitrales de colores, torre, campanas y reloj; una fuente frente a la iglesia; alrededor, un conjunto de casas modesto y confortable.

A pesar de los tristes días en que vivimos, aún quedan en algunos países restos de múltiples tradiciones, fruto de la Civilización Cristiana, que nos hacen ver la belleza y la poesía de este tiempo, en el que por así decir hemos de calentar nuestro corazón para recibir al Niño Dios que se acerca.