Presentación del Niño Jesús en el Templo: ambiente de santidad y pureza
02/02/2025 | Por Acción Familia
En la fiesta de la Presentación o de la Candelaria un comentario del cuadro de Giotto sobre la escena

En la fiesta de la Presentación o de la Candelaria un comentario del cuadro de Giotto sobre la escena

La adoración de los Reyes Magos representa la primicia de la conversión de los pueblos gentiles al Dios verdadero. Eran sabios y conocían las antiguas tradiciones y profecías que anunciaban la venida de un Mesías que habría de redimir a la humanidad.

¿Por qué son mártires? Porque fueron exterminados por odio a la fe, por odio a Dios, por odio al Niño que les dio la honra de haber nacido aproximadamente en la misma fecha en que El vino al mundo. Son ellos los Santos Inocentes.

Cuando los hombres reconocen la plenitud de todas las perfecciones de Dios y lo glorifican por ello, sus corazones vienen a poseer las buenas disposiciones que les hacen hombres de buena voluntad. El nacimiento de estas disposiciones en sus almas trae el reinado de la paz de Cristo a esta tierra.

A mi alrededor, en la mirada de muchos de los conocidos y desconocidos con quienes me cruzo por la calle, de los amigos a cuyo lado lucho y trabajo, de los íntimos cuya amistad me ha acompañado a lo largo de los años que se van, noto una sed espiritual mal saciada, y un deseo mudo y tal vez subconsciente de volver a encontrar un poco de la verdadera alegría de la verdadera Navidad.

Ante este mundo que hipertrofió hasta el delirio la importancia de lo que conduce a la vida material abundante, amplia y segura, Nuestro Señor nos da, por ocasión de la Santa Navidad, una doble lección del mayor alcance.

Un hogar no es maravilloso porque nos abrigue o caliente, ni que nos proteja con sus muros, sino que haya lentamente depositado en nosotros provisiones de dulzura. Que forme en el fondo de nuestro corazón, este macizo oscuro del cual nacen, como el agua del manantial, los sueños.

En la vieja Europa las tradiciones aún tienen vida y esplendor, a pesar de la decadencia moral que la afecta. En la fiesta de la Navidad se muestran los dulces y suaves frutos del sacrificio de nuestro Redentor.

Uno de los elementos más bellos de la inocencia es la capacidad de soñar. Es la búsqueda instintiva de un mundo maravilloso, de un mundo más allá de lo visible.

Un milagro portentoso de la Santísima Virgen salva a los Tercios españoles acorralados den Empel.
«¡Soldados! El hambre y el frío nos llevan a la derrota, pero la Virgen Inmaculada viene a salvarnos».