El significado de Patria
19/09/2024 | Por Acción Familia
En estos días, en que se celebran nuestras Fiestas Patrias, nos parece interesante ofrecerles una de las más bellas páginas escrita por un francés ([1]), sobre el significado de la patria.

En estos días, en que se celebran nuestras Fiestas Patrias, nos parece interesante ofrecerles una de las más bellas páginas escrita por un francés ([1]), sobre el significado de la patria.

La mentalidad nacional inspira la formación de símbolos, costumbres, artes, etc., en los cuales ella se expresa, se define y se afirma; se contempla a sí misma y se fortifica.

Si hoy en día, todos los hombres practicasen la ley de Dios, ¿no se resolverían rápidamente todos los problemas políticos, económicos, sociales, que nos atormentan?

El chileno era por su índole naturalmente recio, sufrido, un poco aventurero, capaz de enfrentar obstáculos y de aceptar desafíos.

Amplios e influyentes sectores de nuestra sociedad, afrontan su futuro personal y social como si Dios no existiese y no hubiese intervenido para nada en la historia humana. La consecuencia de esta “cerrazón inmanentista es la soledad del hombre: sin Dios se queda solo”

La razón de ser de los grandes es que sean dedicados. Sin dedicación no existe verdadera grandeza.

Si la persona construye su alma en la contemplación, tendrá una alegría interior en medio de las amarguras de la vida. Contemplando, la persona modela un alma que tiene algo de luminoso.

Hay una masa de mentiras y de errores que debéis disipar, sin mirar a las personas que los difunden. Debéis combatir el error, aun entre los católicos, pues éstos tienen menos derecho ‒si puedo hablar de derecho‒ de que los otros a predicar ideas erróneas Verdades olvidadas Palabras dirigidas por San Juan María Vianney a
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Al mediocre le parece ridículo todo lo que está encima de él, porque teme las cosas superiores. Al activista de la mediocridad le queda al actuar una preocupación: es el miedo a comprometerse.

El Salmista dice: ‘Odié la asamblea de los malos y no quiero sentarme al lado de los impíos’ (S1. 25, 5). Recordaos de estas palabras del Profeta, en el comienzo del primer salmo: ‘Feliz aquel que no tomó parte en el consejo de los malos'». (Sl. I, I)