El divorcio y su efecto social
18/11/2025 | Por Acción Familia
El divorcio es como una operación que no limita su intervención a los órganos enfermos, lleva la enfermedad a los órganos sanos.

El divorcio es como una operación que no limita su intervención a los órganos enfermos, lleva la enfermedad a los órganos sanos.

El Papa León XIII enseña que la ruptura del vínculo del hombre con Dios lleva a la disolución de la sociedad y a la intervención abusiva del Estado en la Familia. «Cuando se rompe el vínculo que une al hombre con Dios, legislador absoluto y universal, no resta sino la miseria moral puramente civil, es
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Cuando el valor de la pureza pueda ser admitido por muchos que hoy se burlan de ella, y aún más, cuando ella sea puesta en ejercicio, podemos despreocuparnos del peligro del divorcio, porque dejará de existir.

La aprobación o los intentos de aprobación en Chile de leyes contrarias a la moral, nos llevan a recordar algunos puntos de la «Nota doctrinal», de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe. En ella se muestra la obligación de conciencia de participar en la vida pública.

San Juan Bautista increpó Herodes su pecado: “No te es lícito”. En este “No te es lícito”, reconocemos el timbre de voz de todos aquellos que delante del vicio no dudan en enfrentarlo y llamarlo por su nombre. San Juan Bautista recibió el mayor elogio que Nuestro Señor Jesucristo hizo: “Os digo: Entre los nacidos de mujer no hay profeta mayor que Juan” (S. Lucas, 7-28).

La familia: Sus fines esenciales son conservar la especie y asegurar la felicidad de los cónyuges. Ellos se encuentran inscritos, con caracteres indelebles, en los instintos, en las tendencias y en las exigencias de la vida humana.

Los “moderados”, miran el día de hoy, y no quieren ver el día de mañana. A cada nueva osadía se estremecen un poco, y se adaptan enseguida, formando la convicción de las cosas no irán más lejos

La regla de esta sociedad tiene, de acuerdo con la ley natural, su fundamento en la unión indisoluble del hombre y la mujer, y su complementariedad en los deberes y derechos de los padres e hijos, de los señores y de los servidores mutuamente.

A raíz de la revolución sexual, la institución del matrimonio ha sufrido un daño inmenso. Vemos las consecuencias del amor “libre” en la proliferación de hogares monoparentales, divorcio, aborto, las prácticas anticonceptivas, enfermedades de transmisión sexual y los estilos de vida sexual con desvíos de todo tipo.

«El día en que la mujer, libertada de todo aquello que llamamos su esclavitud, se torne Madre según su deseo, esposa sin marido, sin ningún deber en relación a nadie, en ese día la sociedad se desmoronará espantosamente por la anarquía, más de lo que se desmoronó Rusia por el bolchevismo».