Dos ideales femeninos
19/04/2025 | Por Acción Familia
Un análisis comparativo de la figura de la Sierva de Dios María Clotilde Saboya Napoleón y de la líder comunista Ana Pauker

Un análisis comparativo de la figura de la Sierva de Dios María Clotilde Saboya Napoleón y de la líder comunista Ana Pauker

Hay casos en que tolerar es un deber, y no tolerar es un mal. Y otros casos en que, por el contrario, tolerar es un mal y no tolerar es un deber.

Según la enseñanza de la Iglesia, el amor y el temor de Dios son virtudes. Y como entre las virtudes no puede haber antagonismo ni contradicción, el amor no excluye el temor, ni el temor excluye el amor.

¿Quién, Señora, viéndoos así en llanto, osaría preguntar por qué lloráis?
Ni la tierra, ni el mar, ni todo el firmamento podrían servir de término de comparación a vuestro dolor.
Dadme, Madre mía, por lo menos un poco de ese dolor. Dadme la gracia de llorar a Jesús, con las lágrimas de una compunción sincera y profunda.

En esos días había vacaciones para los escolares, pero recuerdo que todo cambiaba. Sin embargo, no había un ambiente de vacaciones en la
de Semana Santa. Eran indefectiblemente seguidas en mi familia una serie de devociones, tradiciones y costumbres. Los pequeños, también participábamos de ellas.

La Iglesia es el Cuerpo Místico de Nuestro Señor Jesucristo. Su Pasión en nuestros días consiste en que, mientras unos conspiran para destruir la Iglesia, tal vez un mayoría duerme indiferente.

La glorificación de Nuestro Señor en el Domingo de Ramos nos recuerda nuestra inconstancia: lo glorificamos y luego lo crucificamos con nuestros pecados o con la aceptación indiferente de la implantación de leyes inicuas en nuestro País.

Los diez Mandamientos son la propia Ley natural; los puntos fundamentales de todo orden que debe existir en el mundo.
Si el mundo cumple los diez Mandamientos, tendrá paz y prosperidad.

Ella representa la mujer fuerte, de valores incomparables, a que se refieren las Sagradas Escrituras. Como una piedra rara, uno camina fácilmente hasta los confines de la tierra para encontrarla.

Elementos del drama.
Pilatos: un político que quiere mantenerse en el poder a toda costa.
El Sanedrín y un puñado de conspiradores, enemigos de Jesús, que agitan y pagan a un populacho para ejercer un lobby sobre el político.
El político tiene que decidir sobre la suerte de un justo, del Justo por excelencia.