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El diablo cuando envejece se hace ermitaño

El químico austriaco Carl Djerassi, 85 años, (foto), co-inventor de la píldora anticonceptiva deplora ahora su invento. Para él, éste produjo una “catástrofe demográfica”, según declaró al diario “Der Standard” de Austria.

Para Djerassi, la limitación de la natalidad provocó un “escenario de horror“. En la mayor parte de Europa dejó de haber “una relación entre sexualidad y reproducción“. Y, agregamos nosotros, no sólo en Europa sino en el mundo entero.

En la católica Austria, en que el número promedio de niños por familia es de 1,4, esa disociación es ahora completa“. Criticó a las familias que limitan sus hijos porque “quieren gozar comiendo schnitzels (una milanesa a la moda de Viena), mientras dejan que el resto del mundo se destruya“.

Los jóvenes austriacos que dejaron de engendrar hijos, agregó, están cometiendo un suicidio nacional.

El científico lamenta las consecuencias demográficas, sin hacer mención a la catástrofe moral que esa píldora provocó. La introducción de una mentalidad hedonista en el mundo entero, provocada en parte por la píldora, trajo consecuencias nefastas para la estabilidad de la familia y una disolución general de las costumbres.

“El diablo cuando envejece se hace ermitaño”, dice el proverbio.

Saquemos la lección cuando aún es tiempo, oponiéndonos al aborto y a toda forma de limitación artificial de la natalidad en nuestro país, y no esperemos a lamentarnos de modo estéril en nuestra vejez.

Las próximas elecciones nos darán una muy buena oportunidad para exigir a los candidatos una definición clara de sus objetivos en ésta y en otras materias relacionadas con la familia.

Una nota: el periódico “L’Osservatore Romano”, publicó una declaración del presidente de la Federación Mundial de Asociaciones Médicas Católicas, José María Simón, quien afirma que la píldora anticonceptiva “tiene en muchos casos un efecto genuinamente abortivo“.

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11/04/2009 | Por | Categoría: Aborto
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