La Constituyente, el aborto y la demolición de la familia

Print Friendly, PDF & Email
La destrucción de la familia es la destrucción del País

Hay ciertas situaciones del futuro que se conocen con anterioridad, sin necesidad de ser adivino. Una de ellas es lo que ocurrirá en la próxima Asamblea Constituyente con relación a la familia.

La lista de reivindicaciones que propondrán los “constituyentes”, que hoy son candidatos de las más variadas denominaciones de izquierda, es nutrida y, la mayoría de ellas, apunta a la destrucción de la familia natural y cristiana.

El aborto

Comenzando por el derecho a la vida, éste será cercenado tanto para los que están por nacer, cuanto para los que están por morir.

Los primeros serán “seleccionados” de acuerdo a los caprichos de la gestante; los segundos -los enfermos, los ancianos, los minusválidos- serán “invitados” a recibir “una muerte digna”.

Así, ni unos ni otros molestarán a quienes quieren gozar de la vida sin tener que cuidar de niños, ni de viejos, ni de enfermos.

Por supuesto que no se presentará así. Sus nombres serán escogidos con propósitos publicitarios: “Derecho de la mujer a su cuerpo” (aborto) y “muerte asistida o digna”, (suicidio forzado o bajo presión).

Estas “conquistas” serán presentadas como “derechos sociales” a consagrar en el nuevo texto constitucional.

Pero no se detendrán sólo en ellas. Querrán también arrancar de los padres el derecho prioritario de educar a sus hijos.

Derechos sexuales y reproductivos

 A eso lo llamarán “derecho de autonomía” o “garantías de la niñez”. Bajo tales rótulos, los menores de edad pasarán a ser pasto de la máquina segadora de la inocencia infantil.

El Estado se encargará de ello a través de una instrucción masiva, proporcionada por el Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación, de cartillas conteniendo todos sus “derechos sexuales y reproductivos”, para ir instaurando una orientación sectaria, como acostumbran los socialistas.

Las incoherencias de la democracia sin ideas

Entre tales derechos se querrá incluir el fin de la familia constituida por un padre y una madre. Este derecho tendrá otro nombre atractivo: “familia para todos” e incluirá con iguales reconocimientos jurídicos y subvenciones estatales, las uniones lesbianas, bisexuales, homosexuales, travestis, y un largo etc. para tratar de erradicar definitivamente de la población la idea de que Dios nos creó “hombre y mujer”.

Para dar mayor respaldo a la promoción de estos “derechos”, tales constituyentes exigirán la inclusión, en las disposiciones del nuevo texto, de algún acápite que imponga que todos los menores de edad deberán ser formados, desde las salas cunas, en la ideología de género y en cursos de enseñanza práctica de las aberraciones que ella incluye.

La persecución a los opositores

Pero, sería ingenuo pensar que ellos querrán la promoción de todos estos “derechos” sin perseguir a sus eventuales opositores. Y, principalmente, a quienes por motivos religiosos continuaremos defendiendo las normas morales consignadas en los Diez Mandamientos.

Esta persecución religiosa no será del modo brutal y furioso como la realizada por los españoles comunistas del 36’. Ella también tendrá rótulos atractivos pero engañosos: “No discriminación”, “tolerancia”, “políticas inclusivas”.

Quien “discrimine”, es decir, quien considere que hay actos inmorales que no pueden ser admitidos ni menos legalizados, serán calificados de “discriminadores”, “intolerantes”, “exclusivistas” y “fanáticos”, y por ello, deberán sufrir las persecuciones que las disposiciones del nuevo texto constitucional disponga para tales efectos.

Quizá Ud. me diga que tenemos una pesadilla con estos pronósticos.

Le respondemos que lejos de sufrir una pesadilla, no estamos sino repitiendo los mantras que desde hace años la izquierda está promoviendo en la legislación nacional.

Ahora, en virtud de la graciosa oportunidad que les dio Sebastián Piñera, ellos podrán consagrar estas reivindicaciones en la nueva Constitución.

Por todo lo anterior es indispensable que Ud. que nos lee, así como todos los chilenos que deberemos concurrir a elegir los miembros de esa Asamblea, sepamos bien lo que ellos piensan y planean ejecutar en estas materias.

Y debemos recordar que, de acuerdo al Magisterio Pontificio, no es lícito a un católico dar el voto a un candidato que incluya en su plataforma el aborto, la eutanasia y la negación de la patria potestad.

El texto de la nueva Constitución se decide a partir de este mes de Mayo. Y ella marcará el rumbo futuro de Chile.

Hacemos votos para que la Divina Providencia ilumine a los electores para saber escoger a quienes garanticen de verdad un futuro cristiano para nuestro País.

Comparta con sus amigos




Reciba nuestros artículos por email


    :

Después de inscribirse, recibirá un email. Confirme su suscripción




28/04/2021 | Por | Categoría: Revolución Cultural
Tags: , , , , ,

Un comentario to “La Constituyente, el aborto y la demolición de la familia”

  1. L.S.
    ¡Qué acertada la reflexión sobre lo que está por medio en esa comisión constituyente !
    Ya siento cómo van a lidiar, a pelear … Que Dios ilumine y dé fuerza a las consideraciones de los que quieren preservar al país del caos total, que sobrevenir si los “izquierdistas” se imponen su dictadura

Deje su comentario