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8 de Septiembre – Natividad de la Sma. Virgen

8 de Septiembre - Fiesta de la Natividad de la Sma. Virgen

Ofrecemos a nuestro lectores un admirable trecho de San Luis Gringnion de Montfort, que dispensa comentarios.

Cuando hubo llegado el tiempo de llevar a cabo la Redención del hombre, la Sabiduría divina edificóse una habitación, una morada digna de ella: Sapientia aedificavit sibi domum. Creó y formó en el seno de Santa Ana a la divina María, con mayor complacencia que la que había puesto en la creación del universo.

Imposible es, por una parte, enumerar las liberalidades con que la Santísima Trinidad adornó a tan hermosa criatura, y por otra, la fidelidad con que ella correspondió a los grandes dones de su Creador

El impetuoso torrente de la infinita bondad de Dios, violentamente contenido por los pecados de los hombres desde el comienzo del mundo, se precipita con toda su fuerza y plenitud en el corazón de María. Le comunica cuantas gracias hubieran recibido de su liberalidad Adán y su descendencia, si hubiesen permanecido en el estado de inocencia. En fin, como dice un santo, toda la plenitud de la Divinidad, en cuanto de ello es capaz una criatura, fue prodigada a María ¡Oh María, obra maestra del Altísimo, milagro de la Sabiduría eterna, prodigio del Todopoderoso, abismo de la gracia! Confieso con todos los santos que nadie es capaz, sino Aquel que te creó, de comprender la altura, la anchura y la profundidad de las gracias que te ha dispensado.

Fueron tan grandes los progresos que en catorce años de vida realizó la divina María en la gracia y sabiduría de Dios, y la fidelidad a su amor fue tan perfecta, que cautivó la admiración no sólo de toda la corte celestial, sino del mismo Dios. Su humildad, profunda hasta anonadarse, le encantó; su pureza, del todo divina, le atrajo; su viva fe y sus frecuentes y tiernas oraciones le hicieron violencia; la Sabiduría se vio amorosamente vencida por tan amorosas insistencias: “Oh, ¡cuán gran de fue el amor de María, que venció al Omnipotente!”, exclama San Agustín.

(S. Luis María Gringnion de Montfort, El amor de la Sabiduría eterna, Obras Completas, BAC, 1954, págs. 170”171)


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04/09/2011 | Por | Categoría: Fiestas religiosas

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