Comparta

Australia: ley exige que sacerdotes rompan el secreto de la confesión

Bajo pretexto de combatir la pedofilia, Australia aprueba una ley que podrá dar lugar a una persecución religiosa contra la Iglesia Católica.

Los optimistas dirán que Australia está muy lejos y que no debemos temer que medidas análogas sean aprobadas en nuestro país. Tal idea indica algo más grave que el optimismo: es el egoísmo. En todo caso, la experiencia nos muestra la rapidez con que se extienden por el mundo medidas de esta naturaleza, impuestas habitualmente desde organismos internacionales.

CANBERRA, Australia, 12 de junio de 2018 – Una nueva ley en Australia requiere que los sacerdotes católicos en Canberra rompan el sello sagrado de la confesión para denunciar a un abusador sexual infantil. La ley, que ha provocado una fuerte oposición por parte del Arzobispo Christopher Prowse de Canberra, podría resultar en la encarcelación de sacerdotes fieles que se niegan a cumplir.

El proyecto de ley aprobado el 7 de junio por la Asamblea Legislativa del Territorio de la Capital Australiana (ACT, por sus siglas en inglés) amplía la obligación a las iglesias y actividades de la iglesia de informar el abuso infantil, incluyendo el confesionario católico. Todos los partidos políticos en la Asamblea apoyaron la medida.

Un sacerdote católico no puede violar el secreto de confesión, lo que significa que no puede repetir lo que le dice un penitente confesando sus pecados, sin incurrir en la excomunión automática. La Iglesia Católica enseña que la confesión es un sacramento, un lugar de encuentro entre el cristiano y Jesucristo. El sacerdote que escucha la confesión no es más que el instrumento de perdón de Cristo.

Hasta ahora, el confesionario estaba exento de las leyes de información de ACT; desde el 31 de marzo de 2019, los sacerdotes que no informen confesiones sobre abuso infantil a la policía corren el riesgo de ser procesados.

El arzobispo Prowse criticó la nueva ley, diciendo que “los sacerdotes están obligados por un voto sagrado a mantener el secreto de la confesión. Sin ese voto, ¿quién estaría dispuesto a confesar sus pecados, a buscar el sabio consejo de un sacerdote y a recibir el perdón misericordioso de Dios?”

En realidad se trata de una ley que viola la libertad religiosa. “La libertad religiosa es la libertad de mantener una creencia y, en segundo lugar, la libertad de manifestar creencias en la comunidad y en público, privado e individualmente en el culto, la observancia, la práctica y la enseñanza”, explicó.

“El gobierno amenaza la libertad religiosa al designarse a sí mismo un experto en prácticas religiosas y al intentar cambiar el sacramento de la confesión sin ofrecer al mismo tiempo mejoras en la seguridad de los niños”, continuó el arzobispo de Canberra.

Por lo demás, ¿qué sentido tiene esta ley persecutoria?; “¿qué agresor sexual confesaría con un sacerdote si pensara que sería denunciado?”, preguntó.

Según el Canberra Times, obligar a los sacerdotes a romper el sigilo confesional “afecta significativamente la libertad de asociación, la libertad de expresión y la libertad de los derechos individuales de una persona”.

Vicki Dunne, señaló que un sacerdote que rompe el sello de la confesión incurre en una excomunión que solo puede ser levantada por el Papa. Además, socavaría la confianza de los católicos en el rito “sagrado, sacramental y sacrosanto”.

Un combate eficaz contra la pedofilia exige que la ideología de género en la educación y la inmoralidad reinante en toda la sociedad sean erradicadas.

Fuente: LifeSiteNews

Print Friendly, PDF & Email
14/06/2018 | Por | Categoría: Pedofilia
Tags: , , , , , ,

2 Comentarios to “Australia: ley exige que sacerdotes rompan el secreto de la confesión”

  1. pablosca dice:

    A mi juicio… ¡no hay problemas para zafar de la ley!
    Efectivamente un sacerdote que escuchó en confesión un abuso de menores, no sabrá a quien denunciar porque, desde el confesionario, no puede conocer al abusador, como para informar de eso a la policìa.
    Decir “vino un señor a se confesó de haber abusado de un un niño es como no decir nada, porque no sabe quién es el señor ese”.
    El confesor jamás le pregunta al penitente por quién es…
    Hecha la ley, hay que hacer trampa para evitar de cumplirla…

  2. María de la Luz Alvarez dice:

    Qué aberración tan grande! Una ley semejante va contra la libertad religiosa eso no se puede permitir. La búsqueda de pedofilos hay que comenzarla en la familia. Alliyse descubrirá lo que ha sufrido un niño y se buscará al culpable pero no a través de la confesión. Eso es injusto y sienta un precedente para cualquier secreto profesional.

Deje su comentario