Comparta

Cuando todos los corazones pulsan al unísono ante un hecho glorioso

Un año más, el 21 de mayo, conmemoramos a uno de nuestros más grandes héroes nacionales: Arturo Prat, y uno de los mayores gestos de valor de nuestra historia local.

Ello suscita naturalmente la admiración en muchos, la envidia en algunos, a causa de que les entristece ver un buen ejemplo a seguir o admirar, y por ello pretenden minimizarlo o incluso rebajarlo.

Por último, y por qué no decirlo, el odio más o menos declarado, de no pocos. Esto se comprende si se tiene en cuenta lo que decía un autor contemporáneo a respecto de que “la persona mediocre, a quien se le muestra como única solución para el problema que le aflige, un deber arduo a cumplir, o un esfuerzo penoso a realizar, se siente agredida” y por lo tanto se rebela. Y proseguía diciendo que “la mediocridad rebelada contra la grandeza del deber o de la lucha, no es sino una forma de necedad”.

Este sacrificio que Arturo Prat hizo por la Patria, nos parece un marco adecuado para reproducir algunas lúcidas consideraciones de un antiguo Ministro Francés a respecto del significado de Patria.

¿La patria existiría ella si una provincia pudiese desinteresarse de la historia particular de otra provincia?

No serviría de nada haber establecido sobre un vasto territorio una administración uniforme. No sería suficiente tampoco que intereses comunes ligasen entre ellas a regiones agrupadas bajo una misma autoridad.

La patria no existirá salvo que todos los corazones, en todos los puntos del territorio batan al unísono frente al relato de un mismo hecho glorioso.

Ella no existirá salvo que la evocación de actos de generosa entrega locales, cuyo recuerdo habrá sido piadosamente conservado en cada ciudad despierte en todos los lugares, de norte a sur, de este a oeste, la misma emoción generosa, el mismo orgullo.

No. La patria no es únicamente una agrupación de intereses, es por encima de todo una comunidad de recuerdos.

Lo que hace la patria, como la familia, es haber palpitado con las mismas alegrías, las mismas esperanzas; es haber sufrido los mismos dolores.

(Camille Chautemps – Ministre des Colonies Francés)

Print Friendly, PDF & Email
17/05/2018 | Por | Categoría: Ideal de sociedad
Tags: , ,

Deje su comentario