Comparta

Teoría extravagante: luchar contra los grandes errores dejándolos caer en el olvido

Circula con cierta frecuencia una teoría extravagante. Toda ideología, cuando se la contraría frontalmente se desarrolla. Por eso, cuando queremos luchar contra una idea, debemos en primer lugar no atacarla de frente. La contradicción actúa sobre las ideas como el viento sobre las brasas. (Dicen ellos) No es con el viento, sino con la ceniza que las brasas se extinguen. No se sofocan los grandes errores atacándolos, sino dejándolos caer en el olvido.

No faltaron quienes quisieron silenciar la indignación del público ante el sacrilegio en la Catedral de Santiago

Esta misma táctica es recomendada ‒ comentamos‒ con relación a los actos blasfemos y, en general, a todos los ataques contra los principios más sagrados.

En apoyo a esta tesis, se invoca un ejemplo: ¿qué consiguieron contra de la Iglesia naciente las primeras persecuciones? Sólo excitaron las convicciones de los fieles.

No se puede negar que, en algunas circunstancias muy especiales, el olvido es la mejor manera de combatir ciertas doctrinas. No es por esto que se deba adoptar, como norma común de prudencia, el principio de que la mejor manera de extinguir los incendios es dejarlos propagarse libremente, ignorándolos completamente.

A esta reflexión se añade otra. Los mayores historiadores de la Iglesia afirman que las persecuciones constituyeron una prueba terrible que, humanamente hablando, habría aniquilado el Catolicismo. Si éste no zozobró, su triunfo no se debe a razones humanas, sino a motivos sobrenaturales. Visto así el problema, se deduce que, humanamente hablando, la táctica de los Nerón y Calígula no fue mala: era excelente, y tan excelente que sólo por un milagro no alcanzó su fin.

Y es lógico. Porque, de lo contrario, si la Iglesia es un árbol que sólo crece y florece a golpes de hacha, los grandes benefactores del catolicismo serían los Nerón, los Calígula, los Stalin y los Hitlers.

Nadie llevaría la locura al punto de suscribir esta tesis.

Fuente: Plinio Corrêa de Oliveira, “7 dias em revista”, in Legionário, Nº 745, 17 de novembro de 1946

Print Friendly, PDF & Email
05/11/2017 | Por | Categoría: Verdades Olvidadas
Tags: ,

2 Comentarios to “Teoría extravagante: luchar contra los grandes errores dejándolos caer en el olvido”

  1. fernando Represas dice:

    Efectivamente, tratar de combatir los errores con el olvido, es una locura. La Santa Madre Iglesia no lo ha hecho así. Por el contrario, los combate desde un principio, aún que ello ha equivalido a sufrir problemas por anticipado. Cordiales saludos.

  2. Alvaro Gallón dice:

    El articulista tiene toda la razón:

    Denunciar el mal es siempre afirmar el bien. Al afirmar el bien no se puede pensar frívolamente que se está denunciando el mal y preventivamente alejando el peligro que asecha o alertando sobre el supuesto amigo que conspira. Por eso dice San Agustín, que para juzgar correctamente una acción, no es suficiente examinar el bien que hace, sino también el mal que evita.

Deje su comentario