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El menosprecio de los Mandamientos de Dios provoca la desintegración de la familia

El matrimonio cristiano es necesario para el equilibrio de la sociedad. Esta es la enseñanza moral constante de la Iglesia Católica.

El adiós de la novia, Fernando Georg Waldmüller – Detalle

Durante los siglos en que la visión católica del mundo era la matriz de la civilización, esta concepción esencial de la familia y del matrimonio eran la base de las relaciones en la sociedad, y marcaba las leyes y costumbres. Pero, por una verdadera ilusión, se hizo creer a los cristianos que era generoso dar la espalda a sus principios de orden.

Por eso debemos hacer conocer a los que nos rodean los principios fundamentales de la organización de la sociedad de acuerdo con la moral católica, lo que muchos cristianos ignoran hoy.

“Si los mandamientos de Dios son despreciados, no sólo se hace imposible alcanzar la felicidad que nos está reservada más allá del breve espacio de tiempo asignado a la existencia terrena, pero el propio fundamento en la que reposa la verdadera civilización vacila y no podemos esperar otra cosa que ruinas sobre las que sólo se podrá llorar.

“¿Cómo, en efecto, el bien público y la gloria de la vida civilizada pueden tener la mínima garantía de estabilidad cuando el derecho es falseado y la virtud despreciada y criticada? (…)

“Y esto, como lo reconocen todos los hombres razonables, constituye en todas partes la raíz  amarga y prolífica de numerosos males: el rechazo de reconocer la Majestad Divina, la trasgresión de la ley moral, cuyo origen viene de lo Alto, o aún esa detestable inconstancia que hace vacilar entre lo lícito y lo prohibido, entre la justicia y la iniquidad.

“Entonces se levantan los egoísmos ciegos e inmoderados, la sed del placer, el vicio del alcoholismo, las modas impúdicas y dispendiosas, el aumento del crimen, aún entre los menores, la ambición del poder, el abandono de los pobres, la avidez por la riqueza mal adquirida, la deserción del campo, la superficialidad al casarse, el divorcio, la desagregación de la familia, el enfriamiento de la afección mutua entre los Padres y los hijos, la baja de la natalidad, el debilitamiento de la Nación, la disminución del respeto por la autoridad, la sumisión servil, la rebelión, el abandono del deber hacia su país y hacia la humanidad”.

Pío XII Encíclica Sertum Laetitiae del 1 de noviembre de 1939

Fuente: TFP France

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20/02/2016 | Por | Categoría: Verdades Olvidadas
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3 Comentarios to “El menosprecio de los Mandamientos de Dios provoca la desintegración de la familia”

  1. pedro sanchez dice:

    Una ocacion leí; quien rechaza la sagrada biblia está rechazando a Dios, por lógica quien rechaza o quiere ignorar los mandamientos de Dios , deliberadamente lo está rechazando o ignorando a El.
    Desgraciadamente la ” modernidad ” de este mundo a llevado a mucha gente a olvidarse de las leyes Divinas,leyes que al obcervarlas nos darán como resultado el estar en gracia de Dios y por ende obtener la paz personal, familiar y social.

  2. Carlos Fuentes Martínez dice:

    Clarividente el Papa Pío XII. En 1939 ya nos habla de las consecuencias de una sociedad que menosprecia a Dios.
    El sexto mandamiento, no cometer actos impuros, es despreciado transversalmente en la sociedad actual. Hoy los mismos padres aconsejan, o hacen la vista gorda, con las relaciones prematrimoniales de sus hijos (y muchos siguen asistiendo a misa, y hasta comulgan, como si nada pasara). El adulterio se da como cosa común justificado muchas veces en las penurias provocadas por el cónyuge (la Iglesia nunca dijo que el matrimonio era algo fácil). Las relaciones contra natura parecen ya normales para muchísimos católicos. La falta de respeto a las autoridades, padres y profesores, entre otros, se ha instalado en la sociedad.
    En fin, en esta sociedad hedonista y terriblemente egoísta, vamos de abismo en abismo. Qué más nos espera?

  3. Fernando Represas dice:

    Efectivamente, el menosprecio de las Leyes de Dios provoca la desintegración de la vida de la familia y pone en grave entredicho el orden en la organización de la sociedad entera. Se los puedo confirmar humildemente con 48 años de ejercicio profesional en la abogacía. Las consecuencias de las controversias familiares son siempre imprevisibles. La soberbia, la vanidad, la prepotencia, el egoísmo, las malas compañías, la falta del Santo Temor de Dios, la falta de respeto entre los cónyuge y de hijos a padres y viceversa. Afecta también la economía y la salud mental y espiritual. La única salvación es la conversion en Cristo Nuestro Señor. Saludos cordiales.

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