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Acción Familia replica a carta del Presidente del Consejo de Canal 13 sobre la programación de dicho Canal

Acusamos recibo de su atenta carta del corriente mes de abril pp. en la cual nos informa haber recibido, por intermedio del Sr. Cardenal Don Francisco Javier Errázuriz, copia de la carta que “Acción Familia” le hiciera llegar a Su Eminencia a propósito de la programación del Canal de TV de la Pontificia Universidad Católica.

Junto con agradecer su atención y manifestarle nuestra satisfacción por sus disposiciones de enmendar los errores cometidos, así como desearle éxito en estos nobles propósitos, queremos expresarle algunas consideraciones que su respuesta nos merece. Lo hacemos con la franqueza que se deben personas que comparten el precioso don de la Fe católica y quieren ordenar su acción en conformidad con ella.

Ud. señala que: “Estamos conscientes que los cambios que ha habido en nuestra programación pueden no haber sido de su agrado”. Al respecto queremos señalar que no se trata de saber si tales cambios han sido o no de nuestro “agrado”. Lo que verdaderamente importa es saber si el Canal perteneciente a la Iglesia Católica está adecuando su programación según los preceptos de la moral y si no está adhiriendo a la mentalidad “business is business”.

Presentar como normales y típicas las conductas de los “Protagonistas de la Fama” y de los otros programas comentados en la carta al Sr. Cardenal, induce a los jóvenes a imitarlas, lo que contribuye a aumentar la degradación de la sociedad, especialmente en lo mejor que ésta tiene, que son los fieles católicos.

Comprendemos las dificultades económicas que derivan de la competencia con otros canales televisivos, pero es necesario no olvidar que las metas de estos últimos son totalmente diferentes de las que debería tener el Canal 13 UC: aquellas son meramente comerciales, mientras que éste tiene como misión la divulgación de la cultura católica y la orientación de la sociedad en ese sentido.

Es claro que Canal 13 no puede ser crónicamente deficitario pues esto lo tornaría inviable. Pero tampoco puede perseguir lucros comparables a los medios de comunicación que se ufanan de no tener principios y que de este modo alcanzan la audiencia y la propaganda de quienes no buscan sino atizar las pasiones del orgullo y la sensualidad, que según indica el Prof. Plinio Corrêa de Oliveira, son las agentes principales del proceso de descristianización de Occidente.

El Canal católico no puede entrar en esa competencia, pues si la inmoralidad difundida por cualquier medio de comunicación es un pecado, cuando ella es hecha por una institución católica se transforma en un escándalo.

Además de lo cual, el Canal 13 al entrar en la competencia de la inmoralidad defrauda a lo mejor de sus espectadores habituales y, en consecuencia, pierde su influencia, su prestigio y su razón de ser. Un tal ejemplo del Canal católico incentiva a los otros canales a aumentar su dosis de libertinaje, contribuyendo a que la sociedad misma tenga la impresión de que todos los chilenos abandonaron las enseñanzas de la Iglesia.

Creemos que si el canal católico toma enteramente en serio su deber de difundir la cultura católica, más allá de las dificultades circunstanciales que pueda tener, gradualmente obtendrá la audiencia estable de todos los que participan del mismo espíritu, lo cual a la larga convertiría al Canal en una potencia publicitaria y en una gran fuerza moral, lo que sería motivo de clara superioridad frente a las demás emisoras de TV.

Si esto fuera así, no dudamos que aparecerán otros medios de comunicación, incluso de TV, que tratarán de conquistar al sector católico de la población chilena, desmintiendo la falacia de que toda ella quiere la inmoralidad.

Incontables familias están hastiadas por esta difusión sistemática de la degradación moral y esperan que esta insatisfacción se vea atendida por los medios, sobre todo los católicos. Si éstos no atienden este anhelo, podrán aparecer otros medios que la atiendan de modo inauténtico.

Estamos seguros de que si el Canal de la Universidad Católica 0pta por seguir el camino de la fidelidad a su propia misión, recibirá el premio de los que atienden a la promesa infalible de Nuestro Señor Jesucristo: “Buscad el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás os será dado por añadidura”.

Permítanos concluir recordando las recientes declaraciones de la Conferencia Episcopal donde nos advierte que “nos hemos preguntado qué espera el Señor de su Iglesia en su servicio a nuestro pueblo, al constatar varias realidades preocupantes, como por ejemplo, (…) el desconcierto frente a los cambios culturales y valóricos, que han afectado a nuestros medios de comunicación;(…); la disminución de los matrimonios y el resquebrajamiento de tantas familias (…) Nuestro mundo moderno se asemeja a un mar agitado por la tempestad en la que parece zozobrar nuestra barca” (cf 85 Asamblea de la Cech, 25 de abril del 2003). Delante de esta crítica situación, descrita por los Sres. Obispos, la programación del Canal 13 de TV debe urgentemente contribuir a contrarrestarla, de lo contrario, mañana no podremos lamentar que ésta sea aún más grave.

Agradeciendo su atención, aprovechamos la oportunidad para saludarlo atentamente,

 

Juan Antonio Montes Varas / Luis Montes Bezanilla

Directores
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Para leer la carta del Presidente del Consejo de Canal 13

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10/04/2003 | Por | Categoría: Televisión

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