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El Estado chileno pretende suplantar a la Iglesia y a la Familia

Propuesta Gubernamental: hacia una «sexualidad responsable»

Una Comisión, integrada por los Ministerios de Educación, Salud y Sernam, acaba de poner en ejecución su «Propuesta Gubernamental : Hacia una sexualidad responsable». Desde el mes de Abril pasado, este programa de educación sexual se viene ejecutando en carácter «piloto» en las comunas de San Bernardo, Calama, Valparaíso y Temuco. Antes de conocer sus resultados, ya se anuncia que a partir del 2002 y hasta el 2006, será impuesta a todo el País.

Singular «propuesta» que se aplica sin oír a los principales

interesados, que son los padres de familia. Aún más, según informa la periodista Pamela Aravena, la ˜Propuesta Gubernamental hacia una sexualidad responsable”,«circula restringidamente con carácter más secreto que público…»(cfr. «El Mercurio», 3 de junio, 2001).

Dada la gravedad del documento, comentaremos en este artículo sus puntos más relevantes.

Un Estado pedagogo

En primer lugar, la Propuesta atribuye al Estado el papel de educador de la gente, y especialmente de la juventud, asignándole el deber de «intervenir a través de políticas públicas en algunos ámbitos de la vida de las personas en forma directa», para contribuir «al proceso de mayor autonomía de hombres y mujeres» en materia sexual.

Crítica a la Iglesia y a la Familia

El documento critica el papel educativo de la Iglesia y de la Familia en la formación moral de los chilenos al afirmar: «En el pasado, las formas de pensar, hacer y sentir de nuestra sociedad eran transmitidas a través de las instituciones básicas como la familia y las iglesias. Tales instituciones habían sido, históricamente, responsables de la transmisión de las normas, creencias y valores que regían comportamientos sexuales de niños y jóvenes».

Sin embargo, ese papel -según las autoridades ministeriales- habría sido negativo, tornando infelices a todas las generaciones que nos precedieron. Por lo que sería indispensable una acción organizada del Estado para cambiar las mentalidades y los principios morales, adoptando un «enfoque humanista, democrático y socializador de la sexualidad».

«Ni el hombre ni la mujer podrán gozar de una vida sexual placentera, plena y feliz, si no se modifican los modos de comportamiento estereotipados y rígidos a través de los cuales las sociedades patriarcales han formado y evalúan lo masculino y lo femenino».

Es decir, para la Propuesta, todo lo que regule el placer sexual y de la supuesta felicidad que se encontraría en la violación de las normas morales, es estereotipado y rígido.

Fin de la patria potestad

La Comisión triministerial apoya sus resoluciones en la «Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Convención de los Derechos del Niño(que) reconoce que los individuos nacen dotados de razón y conciencia, libres e iguales en dignidad y derechos, y dueños de su propia realización». El Gobierno se encargará de velar para que los niños puedan ser «dueños de sus propia realización» en todo lo relativo a su «salud sexual», excluyendo a los padres de familia.

De este modo, la Propuesta gubernamental establece que: «Valores como la libertad y la autonomía, deberán formar parte del currículum de educación de la sexualidad de manera que niños y niñas los conozcan e internalicen desde temprana edad». Esa «libertad» y «autonomía» debe garantizar a los adolescentes el «asistir en forma confidencial a sus controles de salud», sin el conocimiento de sus padres.

Salud Sexual y Reproductiva

La Propuesta señala entre sus objetivos estratégicos el dar a «conocer sus derechos en el ámbito de la salud sexual y reproductiva en cada etapa de la vida. Estos van desde el derecho de la mujer adulta a la integridad física y psicológica en su vida sexual, del adolescente a asistir en forma confidencial a sus controles de salud, del hombre adulto a ejercer responsablemente su paternidad».

Para explicar el alcance de este concepto, la Propuesta hace suya la definición de la Organización Panamericana de la Salud:

«Se puede definir la Salud Sexual y Reproductiva como la posibilidad del ser humano de tener relaciones sexuales gratificantes y enriquecedoras, sin coerción y sin temor de infección ni de un embarazo no deseado; de poder regular la fecundidad sin riesgos de efectos secundarios desagradables o peligrosos». (Pág. 14).

De acuerdo a la moral tradicional, las relaciones sexuales son legítimas solamente dentro el matrimonio indisoluble y cuando no impiden de modo artificial la procreación.

La definición de Salud Sexual que vimos, y que constituye el fundamento de la Propuesta gubernamental, es totalmente amoral. Además de negar rotundamente la moral católica, pretende transformar en derecho lo que la Ley de Dios condena.

Conviene destacar que a lo largo de las 46 páginas del documento, no se menciona una vez siquiera la palabra matrimonio, ni se hace restricción alguna con relación a la práctica del vicio contra natura.

Creación de “corrientes” de opinión

Esta promoción oficial de la amoralidad irá acompañada de un proselitismo activo y organizado: «Introducir el tema de la sexualidad responsable en la interacción con otras personas de su red de relaciones cotidianas. Lograr que se hable del tema de la sexualidad responsable, animar a otros a que tomen decisiones personales al respecto y que apoyen colectivamente para llevarlas a cabo. Esto permitirá ir creando una ˜corriente” de opinión y un ˜clima” de influencia social favorable a la sexualidad responsable en la población».

Torciendo el sentido natural de las palabras, «sexualidad responsable» se refiere al uso habitual de los medios anticonceptivos, salvo que las personas decidan tener un hijo.

Servicios que dará el Estado

Por su parte, deberá asegurarse «una respuesta gubernamental» para el desarrollo de su sexualidad y salud sexual y reproductiva». Para ello, el Estado deberá organizar:

«Servicios de Información¦ que orienten a la población respecto a sus derechos en salud sexual y reproductiva», enseñándole sus derechos «a la atención médica y diferentes servicios en el campo de la regulación de la fertilidad y el derecho a la información clara y completa sobre métodos de regulación de la fecundidad».

«Servicios de consejería: «Una toma de decisión de una persona en el campo de la sexualidad tendrá que contar con apoyo para que éste o ésta realice una reflexión crítica de lo que verdaderamente constituye una conducta responsable en términos de orientación valórica» Es decir, se trata de un servicio que busca inducir a la persona a adoptar una posición crítica frente a los principios imperantes en la sociedad actual.

«Servicios de atención médica, legal y psicológica a la mujer víctima de la violencia intrafamiliar, violación, abuso y acoso sexual».

«Un aspecto importante a considerar en un programa de esta naturaleza con jóvenes, es el de la confidencialidad de la atención de la que gozarán en este campo. Esta confidencialidad se debe entender como el compromiso de que la información entregada por el adolescente o joven, no será tratada con sus padres o terceros»

Una ofensiva amoral en varios ambientes

«La Propuesta planteará como elemento fundamental, la apertura de espacios de conversación y debate tanto a nivel del sistema escolar formal como a nivel de la sociedad civil».

«Asimismo, ofrecerá materiales orientadores o asesoría técnica para el diseño de talleres y cursos educativos, dentro de los cuales no sólo se exploren las dimensiones éticas, psicológicas, sociales y culturales de la sexualidad sino también la capacidad de toma de decisiones»

«El modelo incluye una serie de variables psicosociales relevantes como antecedentes teóricos para explicar y promover el cambio conductual».

«El grupo de Estudio de Ginebra recomienda crear un entorno seguro y de apoyo, en que las personas puedan asumir sus vidas, incluyendo su salud sexual y reproductiva».

La Propuesta incluye, entre otras iniciativas: la organización de una línea telefónica a nivel nacional para entregar información y orientación sobre sexualidad y derechos sexuales y reproductivos; la incorporación de aspectos de género y de la dimensión de la sexualidad en los curriculum de las carreras de salud y educación; el perfeccionamiento docente en este campo; la capacitación de organizaciones sociales que se relacionan con salud; la creación de un portal WEB del Sernam, Mineduc y Minsal.

Alerta

Como hemos visto, la Propuesta no es una mera declaración de principios, que contrarían frontalmente a la moral cristiana y a la propia constitución de la Familia. Es un programa que pone en juego todos los elementos de que dispone el Estado para inculcar y llevar a la práctica dichos principios, afectando especialmente a los niños y adolescentes.

Esta inmensa revolución cultural, está siendo promovida «con carácter más secreto que público». El Gobierno ha preferido optar por el «sigilo y la reserva», para no arriesgarse a un debate nacional sobre el conjunto de sus planteamientos, e ir aplicando sus políticas culturales anti-familia, de forma gradual e insensible.

Resulta particularmente desconcertante que este documento haya sido revisado por el sacerdote jesuita Tony Mifsud, en su calidad de Consultor de la Propuesta. No sólo parece aprobarlo sin restricciones, sino que critica a quienes se oponen a esta demolición moral: «muchas veces cuando se habla de la píldora del día después, la ley de divorcio y temas candentes, los debates terminan en confrontaciones: los buenos y los malos». («La Tercera», 30/06/2001).

Pedimos a Nuestra Señora del Carmen, Reina y Patrona de Chile, que inspire a sus hijos un categórico y eficaz rechazo contra este gravísimo atentado y, a los Pastores de la Santa Iglesia, todo el celo para orientar al rebaño entregado a su custodia.

Informativo de Acción Familia n° 9, Julio de 2001

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15/07/2003 | Por | Categoría: Revolución Cultural

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