Armoniosa convivencia entre los Príncipes y el pueblo en Sigmaringen
Karl von Hohenzollern
El pueblo de Sigmaringen festejando la Navidad
De hecho una auténtica aristocracia debe encarnar las perfecciones a que está llamada la colectividad. En efecto, toda ciudad o región tiene como una especie de personalidad colectiva, que en cierto sentido vale más que la suma de las personalidades individuales. Esa “alma común” es, en el fondo, una síntesis de las perfecciones hacia las cuales tienden los individuos, las familias y las clases de esa ciudad o región. Ella es el producto colectivo de la marcha general rumbo a la perfección.
El aristócrata, mejor que los otros, representa a aquel conjunto en sus aspectos más altos, y constituye una encarnación de aquel lugar.
24 mar 2010 | por Acción Familia | Tema: Familia tradicionalInscríbase para recibir nuestra Newsletter
Si le gustó este artículo, recomiéndelo sus amigos
_________________________________________
Artículos posiblemente relacionados:

Hermoso articulo. Me parece como la encarnación conceptual de los cuentos de hadas, hechos en buena medida, realidad.
Es lo que hace falta, unas elites permeadas por la voluntad de Dios, para cada pueblo.