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El problema de la vejez: ¿Madurez o decadencia?

Winston Churchill joven
Winston Churchill joven

Nuestra época se avergüenza de la vejez. Este sentimiento está tan radicado que, incluso lo que se relaciona de lejos con ella, desagrada.

Así, en la medida de lo posible, se evita hasta parecer tener edad madura. Todo el mundo quiere parecer joven. Y no son raros los que buscan parecer jovencitos

En estas afirmaciones no hay ninguna exageración. Basta que cada uno mire en torno de sí, y quizá hacia sí mismo.

Todo el maquillaje femenino representa un esfuerzo no sólo en el sentido de disminuir la edad, sino de aparentar - tanto cuanto el implacable rigor de la naturaleza lo permita - una juventud casi próxima de la adolescencia.

Los colores y las formas de los trajes, las actitudes, los gestos, el lenguaje, los temas de conversación, la risa, todo en definitiva es explotado en el sentido de acentuar esa impresión.

Los hombres no usan maquillaje, sino a veces en los bigotes y en las sienes. Pero cada vez más los trajes típicos de la edad madura van siendo por ellos abandonados: las líneas severas, los colores discretos, el estilo sobrio va cediendo lugar a los modos deportivos, a los colores claros, a las líneas juveniles. Esto se nota sobre todo en la playas de baño, donde no es raro ver a graves profesores, políticos de renombre, banqueros maduros, vestidos precisamente como los nietos: pies semi- descalzos, cabello al viento, blusa de color amarillo canario, pantalón azul celeste que no llega ni de lejos a la rodilla, mostrando los pelos de los brazos y de las piernas, risa burlona en la boca vieja, una luz falsa mantenida a la fuerza en los ojos cansados, y en todo un tremendo esfuerzo para ocultar una edad que pertinazmente se muestra, se afirma, se proclama a sí misma por todos los poros.

¿Y porqué todo esto? Antes de nada porque el hombre pagano de nuestros días vive para el placer, y la edad del placer es por excelencia la juventud; por lo menos para los que no comprenden que la juventud, como escribió un cierto autor, no fue hecha para el placer sino para el heroísmo.

Pero hay otra razón. Es que la vejez, si puede representar la plenitud del alma, es ciertamente una decadencia del cuerpo. Y como el hombre contemporáneo es materialista y tiene los ojos cerrados para todo lo que es del espíritu, claro está que la vejez ha de causarle horror.

Pero la realidad es que si un hombre supo durante toda su vida crecer no sólo en experiencia, sino en penetración de espíritu, en sentido común, en fuerza de alma, en sabiduría, su mente adquirirá en la vejez un esplendor y una nobleza que se translucirá en su rostro y será la verdadera belleza de sus últimos años. Su cuerpo podrá sugerir el recuerdo de la muerte que se aproxima. Pero en compensación su alma tendrá brillos de inmortalidad.

Churchill anciano
Churchill anciano

Ejemplo memorable de lo que afirmamos es Sir Winston Churchill, a cuya inteligencia rutilante de lucidez, a cuya voluntad de hierro un gran pueblo confió la más difícil de las tareas que es reerguir un Imperio decadente

Nuestra primera fotografía lo presenta a los 34 años. Es indiscutiblemente un joven bien presentado, inteligente, de futuro. Pero ni su mirada tiene la profundidad, ni el porte, ni la seguridad; ni la fisonomía la fuerza hercúlea de la fotografía de Churchill en su vejez, que presentamos en segundo lugar.

La juventud sin duda se fue, y con ella la lozanía. Pero el alma creció mientras el tiempo marcaba implacablemente el cuerpo. Y este alma es por sí sola la columna sobre la cual reposa todo un Imperio.

Esta es - incluso en el orden meramente natural - la gloria y la belleza de envejecer.

¡Cuantos y cuanto más decisivos serían esos comentarios si quisiésemos considerar los aspectos sobrenaturales del asunto!

Ambientes, Costumbres, Civilizaciones

Plinio Corrêa de Oliveira

Catolicismo Nº 12 - Diciembre de 1951

9 Ago 2007 | por Acción Familia | Tema: Ambientes Costumbres

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  • 3 comentarios
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    1. “No es el tiempo el que pasa…somos nos los q pasamos pasamos por él; a través de varias etapas:
      niños, jóvenes,adultos, siendo el mismo no somos lo mismo, y como todos, vamos en el mismo tren, donde unos bajan antes y otros despues, y todos vamos en el viaje sin retorno,… a donde? a
      nuestro destino: la eternidad. Y en el viaje fuimos amados? amamos? odiamos? perdonamos? envidiamos?…qué dejamos? grandezas? discordias? …ya lo sabremos. o´lo iremos adivinando.
      BENDICIONES.

    2. A Plinio Correa, vaya mi respeto y opiniones al respecto.

      Próximo a cumplir mis 67 otoñales cumpleaños, observo en mi fisonomía el paso de la vida y no me siento ni viejo, ni decadente, ni triste, ni decepcionado del tiempo transcurrido. Todo lo contrario sucede dentro de mi ser, aunque estoy pensionado, soy jovial, alegre porque Dios me bendice diariamente con un nuevo amanecer, por tener una excelente compañera durante 39 años, por tener abnegados hijos, por tener con que vestirme y usar ropas de colores que reflejen la dicha de estar presente según donde me encuentre. Ya sea en la playa, en un paseo, en tramites comerciales, en una oficina, en algún evento social, etc…y por tratar de ser útil a mis semejantes.
      Entonces, no con este proceder, es que quisiera demostrar o querer ser mas joven, ni querer verme mas joven, sino que solo representar como me siento y como soy. Nada mas.Y así como yo, somos muchos los compatriotas que nos comportamos de igual modo.
      El envejecer con dignidad y mente despierta, nos hace jóvenes psicológicamente, físicamente, espiritualmente e inteligentemente. Pero….lo que si lamento, es la negligente actitud de los empresarios, educadores, líderes políticos y dirigentes gremiales chilenos, quienes conociendo nuestra experiencia y cabal conocimiento de cada una de las profesiones que obtuvimos, nos condenaron a NO PODER TRABAJAR, y desaprovecharnos laboralmente, ya a contar de los 45 años. Esta, es la realidad mi de larga y angosta faja de tierra llamada CHILE. En los viejos continentes, se aprovecha y respeta la experiencia. Se premian los años de servicios prestados con viajes al jubilarse y se les brinda oportunidades de seguir sirviendo laboralmente según cada profesión u oficio adquirido. De esta manera los jóvenes trabajadores avanzan en conocimientos y practicas, con la seguridad de recibir experiencias probas de sus “viejos” lideres.
      Hoy por hoy, en Chile hay muchos caciques y pocos indios. O sea, muchos capitanes y pocos marineros. Hache todos quieren ser Gerentes, pero… ¿qué podrían hacer sin técnicos, sin especialistas, sin operarios y sin mano de obra?.
      Hoy la gran frustración de nuestros futuros trabajadores, esta en no poder llegar a la universidad. Porque la publicidad ha vendido la idea de que solo siendo “ingenieros” podrán ser profesionales y ganar buenos sueldos. (negocio redondo para los dueños de la educación superior). Pero, si ni siquiera ahora las modestas familias y las que tienen un poco mas de poder adquisitivo enviaran a sus hijos a institutos técnicos, porque los aranceles son prohibitivos. Y eso que pregonan “EL FUTURO DE CHILE, SON USTEDES LOS JOVENES” y, no les dan la posibilidad de ser alguien.
      Este es el peligro de un país de joviales viejos capacitados y de jóvenes desorientados.

    3. el fenomeno actual de la vejez, es un asunto bastante mas complejo que un afán materialista como usted la presenta. Aunque hay que reconocer que hay personas que con la falta de madurez no reconocen su edad (no solamente los jovenes somos inmaduros…), sin embargo, hay que tomar en cuenta que la vejez es una etapa de la vida bastante mas larga de lo que se cree, y quye ha sido relativa mente creciente el proceso de longevizacion de la vida (las esperanzas de vida actules son mayores que hace 30 o 40 años), por eso para muchas personas entrar a esa edad es un miedo tan grande, por lo que deciden a cualquier precio mantener su juventud. Esta costumbre es muy comun en la sociedad occidental (de influencia cristiana), donde en el ultimo tiempo, y a pesar del aumento de las personas de la tercera edad, se ha dejado de lado y se les ha considerado inutiles; cosa que en pasies orientales como Japon, India o China son inaceptables.

      Comentario: Estimado Francisco, te dejo un pensamiento para que reflexiones. Es del General Douglas McArthur:”La juventud no es sólo una época en la vida: es un estado de espíritu. Nadie envejece sólo por vivir muchos años. Se envejece cuando se abandonan los ideales. Tu eres tan joven como tu fe, tan viejo como tus dudas; tan joven como tu confianza, tan viejo como tu miedo; tan joven como tu esperanza, tan viejo como tu desesperanza”.

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