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El niño que fui, me sonríe con pena desde la ventana de mi antiguo cuarto

Este expresivo pasaje de Alphonse Daudet, que pinta de modo muy vivo una escena que varias veces me pasó por la cabeza a los largo de los años que se van.

“Existe en la Plaza de Saint-Germain-des-Prés, en la esquina de la iglesia, a la izquierda y justo al borde de los tejados, una pequeña ventana que me oprime el corazón, cada vez que la miro. Es la ventana de nuestro antiguo cuarto, y todavía hoy, cuando paso por allí, me imagino que el Daniel de otros tiempos está siempre allí arriba, sentado en su mesa junto a la ventana, y que sonríe de pena viendo en la calle al Daniel de hoy en día, triste y ya encorvado.

“¡Ah! viejo reloj de Saint-Germain, ¡cuantas bellas horas tú has tocado cuando yo habitaba allí arriba!… ¿No podrías tocarme todavía algunas de esas horas de valentía y juventud? ¡Yo era tan dichoso en esa época… Yo trabajaba con todo el corazón…!”

*     *     *

Considerando esto me pregunto si los mayores de hoy, podremos en alguna medida volver a ser aquellos niños del ayer.


Original en francés – Alphonse Daudet

(Il y a, sur la place de Saint-Germain-des-Prés, dans le coin de l’église, à gauche et tout au bord des toits, une petite fenêtre qui me serre le coeur chaque fois que je la regarde. C’est la fenêtre de notre ancienne chambre; et, encore aujourd’hui, quand je passe par là, je me figure que le Daniel d’autrefois est toujours là-haut, assis à sa table contre la vitre, et qu’il sourit de pitié en voyant dans la rue le Daniel d’aujourd’hui triste et déjà courbé.

Ah! vieille horloge de Saint-Germain, que de belles heures tu m’as sonnées quand j’habitais là-haut!… Est-ce que tu ne pourrais pas m’en sonner encore quelques-unes de ces heures de vaillance et de jeunesse? J’étais si heureux dans ce temps-là… Je travaillais de si bon coeur!…)

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08/11/2016 | Por | Categoría: Ambientes Costumbres
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