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El Chile de ayer: Una vida apacible, familiar y distinguida

La antigua

La antigua “Alameda de las Delicias”, en Santiago, hacia 1900

“Una vida apacible, familiar y distinguida”.

Así me describió un amigo este lienzo de Fernando Laroche, que se encuentra en el Museo de Bellas Artes, representando la Alameda, llamada de Las Delicias, en Santiago, hacia 1900.

Me pareció muy acertado, pues el pintor efectivamente supo transmitir la tranquilidad de ese Santiago, que en nuestros quehaceres cotidianos, tanto echamos de menos: más respeto, más cortesía, rostros más cordiales, gentileza, etc. Las personas, en una loca carrera, se han ido detrás de cosas efímeras, y se han olvidado de lo más importante: de aquellas cosas que nos hacen ser seres humanos civilizados.

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14/11/2016 | Por | Categoría: Ambientes Costumbres
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2 Comentarios to “El Chile de ayer: Una vida apacible, familiar y distinguida”

  1. Veronica Stockebrand dice:

    Es una pena que la gente hoy ya no ve las cosas simples de la vida, nadie se detiene a mirar al otro con la intención de sonreir y alegrar el día de quienes caminan solitarios y pensativos inmersos en su aburrido mundo, porque ya no existe poder caminar seguros por las calles sin pensar que alguien vendrá por detrás y te asaltará o querrá pasar primero, dando empujones o codazos, la Alameda perdió su encanto de antaño hace muchisimo rato, hoy solo sirve para tramites, pagos, etc, pero no para disfrutar de sus encantos, que pena!!! pero como dice 2a Timoteo 3 acerca del carácter de los hombres en los postreros días:

    ” También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos.
    3:2 Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos,
    3:3 sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno,
    3:4 traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios,
    3:5 que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.
    3:6 Porque de éstos son los que se meten en las casas y llevan cautivas a las mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por diversas concupiscencias
    3:7 Están siempre aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad.

    Cuantos de nosotros nos mantenemos con el carácter de aquella época, donde la amabilidad, la gentileza, como dice el articulo, se sobrepongan a la indiferencia, malestar y miedo del hoy?

  2. isabel ruiz dice:

    Cada vez me gustan más los artículos que publican gracias ,Felicitaciones

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