Incidente en la Cumbre Iberoamericana
Acción Familia 12 Noviembre 2007
La prensa nacional e internacional, así como los noticiarios de televisión, han llenado espacios enormes narrando el incidente entre el Rey de España y Rodríguez Zapatero, por una parte, y Chávez, por otra. Fue el famoso: “¿Por qué no te cayas?
Es verdad que la incontinencia oratoria de Chávez puede dar lugar a este tipo de incidentes. Pero esto no afecta al fondo de las cuestiones. Tanto Chávez como Rodríguez Zapatero son socialistas y persiguen los mismos objetivos, aunque usando métodos un tanto diversos.(1) Siendo esto así, es lícito preguntarse si no se trató de un show para mostrar un Rodríguez Zapatero moderado y respetuoso de los derechos ajenos, con el fin de hacer olvidar la política despótica y anticatólica que viene siguiendo en España. (ver algunos ejemplos)
Es necesario tener claro que el movimiento comunista internacional, con sus diversas variantes socialistas, constituye:
-una secta filosófica atea, materialista y hegeliana que deduce de sus erróneos principios toda una concepción peculiar del hombre, de la economía, de la sociedad, de la política, de la cultura y de la civilización;
- una organización subversiva mundial: el comunismo no es sólo un movimiento de carácter especulativo. Por los imperativos de su propia doctrina, quiere tornar comunistas a todos los hombres, y moldear enteramente según sus principios la vida ante todo los pueblos. Considerada en este aspecto, la secta marxista profesa el imperialismo integral, no sólo porque pretende imponer el pensamiento y la voluntad de una minoría a todos los hombres, sino porque, más aún, esa imposición alcanza a todo el hombre, en todas las manifestaciones de su actividad” (Plinio Corrêa de Oliveira, Trasbordo ideológico inadvertido y diálogo, pág. 6).
Tanto Zapatero como Chávez, persiguen el mismo ideal utópico revolucionario, según el cual deben ser abolidas la propiedad privada y las diferencias entre las clases sociales. De ese modo se eliminará toda forma de superioridad entre los hombres, desapareciendo incluso la distinción entre gobernantes y gobernados. En éste nuevo estado de cosas la libertad será absoluta, porque habrán sido suprimidas la ley moral y las leyes coercitivas que rigen la sociedad civil. Se establecerá el amor libre. Desaparecerán por inútiles la policía, el Gobierno, el Estado y, por supuesto, la Religión y la Iglesia. El hombre romperá por fin las cadenas de la ley Natural impresa por el Creador en lo más íntimo de su alma. Lo imposible se volverá realizable: la anarquía, en el sentido etimológico de la palabra (an, en griego privado de, y arché, gobierno) no producirá el caos.
1. No pretendemos aquí hacer un análisis de todos los experimentos realizados por la secta comunista desde la revolución bolchevique a nuestros días, como el llamado humanismo marxista, la “Revolución Cultural” de Mao, el experimento camboyano, el intento de Mitterrand de un “socialismo autogestionario”, etc. Lo que afirmamos es que las metas son idénticas.
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el marxismo comunismo socialismo, es una peste en la humanidad, que infecta a todos los sectores de la vida humana. con la falacie de defensa de la humanidad, bajo un falso humanitarismo y seudo cristianismo, engaña, confunde y seduce a la gente. Su fin último es un gobierno mundial, ateo, anti cristiano, anti humano, anti democrático,totalitario, materialista y oscuro. Para los cristianos católicos, es una obligación el combate, frontal a este sistema marxista comunista, no pueden coexistir, aunque algunos crean que sí, ambos sistemas son contrapuestos y enemigos. Aunque el cristianismo permitiera la existencia del marxismo comunismo, como a sucedido en muchos gobiernos en el siglo XX, este sistema ateo, una vez en el poder, busca destruir totalmente todo lo religioso, empezando por la iglesia católica, el católicismo y el cristianismo. Por tanto, estos sistemas no son reconciliables entre sí, no por que los cristianos, quieramos destruir al comunismo marxismo, sino por que estos quieren destruir totalmente al cristianismo. La lucha, es inevitable, la guerra ya nos ha sido declarada, por tanto la obligación del combate en todos los lugares en donde estemos contra el marxismo comunismo, es una premisa de todo católico.
Ustedes han oído hablar del postmodernismo. Esta corriente, refuta todos los argumentos del marxismo. El marxismo, está más que archirefutado y el que apoye esta ideología es un iluso.