El primer deber de caridad es corregir a los que yerran | Acción Familia
Comparta

El primer deber de caridad es corregir a los que yerran

Verdades Olvidadas

“Lo mismo sucede con la noción de la fraternidad, cuya base colocan en el amor de los intereses comunes, o, por encima de todas las filosofías y de todas las religiones en la simple noción de humanidad, englobando así en un mismo amor y en una igual tolerancia a todos los hombres con todas sus miserias, tanto intelectuales y morales, como físicas y temporales.

“Ahora bien, la doctrina católica nos enseña que el primer deber de la caridad no está en la tolerancia de las opiniones erróneas, por muy sinceras que sean, ni en la indiferencia teórica o práctica ante el error o el vicio en que vemos caídos a nuestros hermanos, sino en el celo por su mejoramiento intelectual y moral no menos que en el celo por su bienestar material.

“Esta misma doctrina católica nos enseña también que la fuente del amor al prójimo se halla en el amor de Dios, Padre común y fin común de toda la familia humana, y en el amor de Jesucristo, cuyos miembros somos, hasta el punto de que aliviar a un desgraciado es hacer un bien al mismo Jesucristo. Todo otro amor es ilusión o sentimiento estéril y pasajero”.

De la Carta Apostólica “Notre Charge Apostolique” de San Pío X

 

 

.

Print Friendly
25/08/2016 | Por | Categoría: Formación Católica
Tags: , , ,

Un comentario to “El primer deber de caridad es corregir a los que yerran”

  1. En este sentido, como hemos visto el Sr. Bergoglio ha cometido errores tanto en la exhortación apostólica AL como en sus intervenciones en los medios, sus vídeos también son un modelo de mundanidad y superficialidad, en fin su protagonismo es muy evidente y por otra parte no se ha tomado la molestia de contestar las cartas que organizaciones y personas y debidamente preparadas le han hecho llegar. La situación se torna cada vez más intolerable y preocupante, sobre todo porque desafortunadamente los errores se están llevando a la práctica. Cada vez son más largas la filas de las personas que reciben la Comunión sin confesarse y muchas más que hablan de la misericordia como el remedio absoluto a todos los males y pecados, sin tomar en cuenta el arrepentimiento y la penitencia. Ante esto ¿Que debemos hacer? seguir aguantando sin chistar los desvíos, y dejar de comentar los errores, o comentarlos y exponernos a la crítica y a ser tratados como malosos que ven el detalle equivocado sin tomar en cuenta todo lo bueno que se está haciendo, porque según se dice ha aumentado considerablemente el número de feligreses y personas que se han acercado a la Iglesia. ¿Esto último es cierto?

Deje su comentario