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El niño nace con la percepción del bien y el mal.

Paul Bloom, profesor de psicología de la Universidad de Yale (EE.UU.), su mujer Karen Wynn y Kiley Hamlin, de Laboratorio de Cognición Infantil de esa universidad, estudiaron profundamente la capacidad de valoración moral en los niños entre seis y diez meses de edad. Llegaron a la conclusión de que, ya en esa edad, los niños distinguen entre las personas buenas y malas, manifestando atracción por las primeras y rechazo por las segundas.

El equipo de investigadores de Yale publicó recientemente un libro en el cual se concluye que los bebés no son moralmente indiferentes sino que tienden a sonreír y aplaudir delante de las cosas buenas y bellas, y hacer muecas y volver la cabeza frente a cosas malas o feas. Para los científicos, los niños nacen con un instinto que les permite discernir instintivamente el bien y el mal, lo bello y lo feo.

En consecuencia, comentamos, la moral no es de ninguna manera un fruto del condicionamiento ambiental, cultural, social o religioso, sino algo que deriva de la misma naturaleza humana, creada por Dios.

Por otra parte, esta investigación debe servir de advertencia a los padres sobre la delicada misión que les incumbe de educar a sus hijos, aún desde la más tierna infancia.

Fuente: The New York Times

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19/06/2018 | Por | Categoría: Formación Católica
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Un comentario to “El niño nace con la percepción del bien y el mal.”

  1. Marcos Machado dice:

    É muito preciosa esta conclusão do casal Paul Bloom, profesor de psicología de la Universidad de Yale (EE.UU.), su mujer Karen Wynn y Kiley Hamlin, de Laboratorio de Cognición Infantil de esa universidad, acerca da noção de bem e mal ja na tenra idade de 6 meses.
    E tambem conclui com muito acerto o autor do artigo de que ” la moral no es de ninguna manera un fruto del condicionamiento ambiental, cultural, social o religioso, sino algo que deriva de la misma naturaleza humana, creada por Dios.”
    Com essa noção se formam as pessoas a servirem a Deus nesta Terra e a rechaçarem o mal. Marcos Machado

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