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Novedad apocalíptica de Fátima

El Carmelo de Coimbra, donde vivió y murió la última vidente de Fátima, publicó documentos de la Hermana Lucía hasta ahora no publicados. Oportuno aviso para la actual situación del mundo

(El último misterio: el silencio de las hermanas, pero quien calla…)

Después de tantos avisos maternales, mostraste tu dolor llorando milagrosamente en Nueva Orleans

Hay una novedad en la cuestión del “Tercer Secreto de Fátima”, una profecía que se desarrolla durante todo el siglo XX y que parece llegar a su realización final.

La novedad está contenida en una publicación oficial del Carmelo de Coimbra, donde vivió y murió (en 2005) Sor Lucía dos Santos, la última vidente. Se titula “Un caminho sob o olhar de Maria” y es una biografía de Sor Lucía, escrita por las hermanas, con los valiosos documentos inéditos de la misma vidente.

Antes de ver esto conviene recordar cual es la historia de Fátima.

La historia de un siglo

En el incendio de la Gran Guerra, el 13 de mayo 1917 la Virgen se aparece en un pueblo portugués a tres pastorcillos.

Los periódicos laicos se burlan de los “ingenuos” y desafían a la Virgen a que de una señal pública de su presencia. Ella promete a los tres niños que les dará el signo y en la última aparición, del 13 de octubre, 70 mil personas que fueron a la Cova de Iria asisten aterrorizadas a los zigzag del sol en el cielo. Un fenómeno que al día siguiente será informado por los periódicos (incluso anticlericales).

En la aparición del 13 de julio, Nuestra Señora había confiado a los niños un mensaje para el mundo entero. Era la gran profecía acerca de las siguientes décadas, si la humanidad no volvía a Dios.

En efecto, todo se realizó: la revolución bolchevique en Rusia, la difusión del comunismo en el mundo, las sangrientas persecuciones contra la Iglesia, y, finalmente, la segunda trágica guerra mundial.

Había, sin embargo, una tercera parte del secreto que se debía revelar ‒dijo Nuestra Señora‒ en 1960. Llegada esa fecha, Juan XXIII tornó todo secreto porque era terrible su contenido.

Esto provocó un mar de hipótesis. En 2000, Juan Pablo II dio a conocer el texto del Tercer Secreto, que contiene la famosa visión del “obispo vestido de blanco”, con el Papa que atraviesa una ciudad destruida, con muchos cadáveres y luego el martirio del Santo Padre, de los obispos, de los sacerdotes y fieles.

Por muchos elementos se podía intuir que no era todo. Yo, al igual que otros autores, en 2006 publiqué un libro, “El cuarto secreto de Fátima”, donde mostré que faltaba la parte, escrita y enviada más tarde, con las palabras de Nuestra Señora, que explicaban la propia visión.

El mismo secretario de Juan XXIII, Monseñor Capovilla, que había vivido todo en primera persona, en una conversación con Solideo Paolini mencionó la existencia de un “agregado” misterioso.

De la parte eclesiástica se ha desmentido oficialmente que exista y que sean profecías concernientes a nuestros tiempos.

Ratzinger en 2010

Pero una confirmación clamorosa aunque implícita vino del mismo Benedicto XVI durante un viaje de improviso a Fátima el 13 de Mayo de 2010, en la que afirmó: “Se equivoca quien piense que la misión profética de Fátima esté concluida”.

Y agregó: “Son mostradas realidades del futuro de la Iglesia que se desarrollarán y mostrarán paulatinamente… y que por lo tanto son sufrimientos de la Iglesia que se anuncian”.

Pero ¿qué profecías podrían encontrarse en ese texto?

Hacen reflexionar estas dos frases del Papa pronunciadas en aquel discurso en Fátima: “El hombre ha conseguido desencadenar un ciclo de muerte y de terror, pero no podrá detenerlo”. Y agrega: “la fe en amplias regiones de la tierra, está en peligro de apagarse como una llama que no es alimentada”.

De las palabras del Papa Benedicto se intuye, por lo tanto, que realmente lo que hay en el Tercer Secreto es dramático para la Iglesia y para el mundo. Probablemente a aquella visita del Papa se debe la edición de este libro que filtra otro pedazo de la verdad.

Este volumen se basa en las cartas de la Hermana Lucía y en el Diario inédito titulado “Mi camino”. Impresiona, en medio de lo inédito, la narración de como la Hermana Lucía superó el terror que le impedía escribir el Tercer Secreto.

Lo inédito

Hacia las 4 de la tarde del día 3 de enero de 1944, en la capilla del convento, ante el tabernáculo, Lucía pide a Jesús que le haga saber su voluntad: “Sentí entonces que una mano amiga, afectuosa y materna, me toca el hombro”.

Es “la Madre del Cielo” que le dice: “quédate en paz y escribe lo que te mando, pero no aquello que te ha sido dado comprender de su significado”, aludiendo al significado de la visión que la misma Virgen le había revelado.

Inmediatamente después ‒dice la Hermana Lucía‒ “sentí el espíritu inundado por un misterio de luz que es Dios y en El he visto y oído: la punta de la lanza como una llama que se separa, toca el eje de la Tierra y ésta tiembla: montañas, ciudades, regiones y pueblos son sepultados con sus habitantes. El mar, los ríos y las nubes salen de sus límites, desbordándose, inundando y arrastrando en un torbellino, casas y personas en un número que no se puede contar, es la purificación del mundo del pecado en el cual está inmerso.

“El odio, la ambición, provocan la guerra destructiva. Después he sentido en el palpitar acelerado del corazón y en mi espíritu una voz ligera que decía: ‘en el tiempo, una sola fe, un solo bautismo, una sola Iglesia, Santa, Católica, Apostólica. ¡En la eternidad, el Cielo! Esta palabra ‘Cielo’ llenó mi corazón de paz y felicidad, de tal modo que, casi sin darme cuenta, continué repitiendo por mucho tiempo: el cielo, el cielo”.

Así le es dada la fuerza para escribir el Tercer Secreto.

Lo inédito que acabo de mencionar es un documento muy interesante, en el cual los adeptos al trabajo encuentran fácilmente confirmación a la reconstrucción histórica por la cual el Tercer Secreto está compuesto de dos partes: una, la visión, que fue escrita y enviada en primer lugar; mientras que la otra ‒la de las palabras de la virgen María y del “significado” de la propia visión‒ fue escrita y enviada más tarde.

Es el famoso y misterioso “agregado” al que se refirió Capovilla. Es el texto, aún no publicado, donde presumiblemente está la parte que más asustaba a Sor Lucía. La misma parte que asustó a Juan XXIII (pero también antes que a él, al Papa Pío XII) y que Roncalli decidió no revelar porque ‒a su juicio‒ podría ser sólo un pensamiento de la Hermana Lucía, sin origen sobrenatural.

Es una parte tan explosiva que aún ahora se continúa negando oficialmente su existencia. Y la apertura de Benedicto XVI en 2010, que llevó a la publicación de este volumen, se ha vuelto a cerrar.

Quien calla…

Lo demuestra lo que ocurrió a Solideo Paolini, el mayor estudioso italiano de Fátima que, vistas las páginas de este libro que le envié, escribió al Carmelo de Coimbra pidiendo consultar las dos obras inéditas mencionadas en el volumen, pensando que existen ulteriores detalles sobre la parte mantenida en secreto.

La carta llegó a destino (autenticado por el recibo), pero no tuvo respuesta. Paolini escribió de nuevo entrando en el mérito y preguntando si sor Lucía puso negro sobre blanco el “significado de la visión” que le había sido dado comprender de lo Alto y que aquel 3 de enero evitó de anotar por sugerencia de la Virgen: “¿En las obras que yo le había pedido consultar, no hay ninguna referencia a ‘cualquier cosa más’ en relación al Secreto de Fátima, que no haya sido textualmente publicada?”

La carta fue recibida el 6 de junio. Pero también ésta no tuvo respuesta. Sin embargo, habría sido fácil decir no. Evidentemente la respuesta era “sí”, pero no se puede dar, porque sería explosiva. Así, silencio.

Sin embargo, la visión que acabo de mencionar se refiere a los dos elementos que se supone están contenidos en el texto inédito del Secreto: la profecía de una inmensa tragedia para el mundo y una gran apostasía y crisis en la Iglesia. Una prueba apocalíptica al final de la cual ‒dijo Nuestra Señora en Fátima ella misma‒ “Mi Inmaculado Corazón triunfará”.

A este esperado “triunfo” hizo referencia Benedicto XVI en 2010: “Que los siete años que nos separan del centenario de las Apariciones (2017) puedan acelerar el triunfo previsto del Inmaculado Corazón de María, para gloria de la Santísima Trinidad”.

Esto significa que hoy, en 2014, ¿hemos entrado en la espantosa prueba? De hecho, si nos fijamos en las noticias…

lo Straniero ‒ El blog de Antonio Socci (Periodista italiano ampliamente conocido)

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26/08/2014 | Por | Categoría: Decadencia Occidente
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