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La paz en el mundo disminuye cada año

Según el Índice Global que Paz (IGP), elaborado anualmente por el Instituto para Economía y Paz, con sede en Australia, el mundo está cada vez menos pacífico, a pesar de cierta disminución en el número de conflictos armados, informó el diario inglés “The Guardian“.

El aumento de la violencia se debe a las crecientes tasas de homicidios y otros crímenes, sobre todo en América Latina, donde los niveles de intranquilidad subieron vertiginosamente.

Nunca, en la historia, los líderes religiosos y civiles hicieron tanto llamados a la paz nacional y mundial y nunca fueron tan desatendidos.

No se tiene registro de sociedades enteras que haya debido atrincherarse en sus casas, como ocurre en las grandes y medias ciudades modernas, salvo en los períodos de caos social.

Después de mayo de 1968, la revolución de la Sorbona impuso la idea de que el individuo es la norma suprema. A partir del momento en que cada individuo define sus propias normas, sus propios códigos, sus propia reglas, y que nada le puede ser impuesto, se produce inevitablemente la explosión de una sociedad.

La sociedad, se quiera o no, reposa sobre normas, sobre reglas colectivas libremente aceptadas. En la medida en que esa reglas no son aceptadas, la sociedad se deshace.

Uno de los slogans más famosos de la revolución de la Sorbona fue “Está prohibido prohibir“. Hoy en día se pretende que la sociedad esté en paz, sin querer que se prohíba nada. Son necesarias las prohibiciones: si no se prohíbe matar, robar, etc. estamos volviendo a la barbarie.

La verdadera paz es la paz de Cristo, que sólo existió en las épocas en que estuvo vigente la Civilización Cristiana, austera y jerárquica, fundamentalmente sacral y anti-igualitaria.

Fuera de ella los hombres sólo pueden encontrar desorden, inseguridad, crimen y muerte.

4 sep 2010 | por Acción Familia | Tema: Decadencia Occidente, Destacados

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    2 comentarios
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    1. “Prohibido prohibir” es el ejemplo más claro de lo que al desnudo somos: “absurda contradicción”. El hombre alejado de Dios se encamina al mal, en cambio el hombre luchando junto a Dios se encamina hacia el Bien. Bien que para toda la humanidad esta ejemplarizada en la tierra por el Regalo, pleno del Amor de Dios Padre a sus criaturas: nuestro Señor Jesucristo, su único Hijo, única Salvación del hombre. Desgraciadamente, como en toda la historia de la humanidad, aprendemos de nuestros errores y horrores, que desafortunadamente repetimos reiteradamente y que, gracias al Amor siempre presente de Dios, nos levantaremos y ojalá arrepentidos caminaremos, como el hijo pródogo, a la casa del Padre.

    2. ¿Y cómo no? Todos sabían que esto iba a ir de mal en peor. Si las sociedades y el mundo está perdiendo la inocencia y haciéndoselas perder a los niños. Hagamos un experimento: prendamos la televisión durante una tarde en horario supuestamente familiar y contemos cuántas escenas de violencia, dobles sentidos, vinculaciones al sexo y la homosexualidad, anti-valores, entre tantos otros van apareciendo ¡Es sorprendente! ¿Y después nos preguntamos cómo puede suceder esto? Mejor preguntémonos ¿Qué podemos hacer para detener esto? No hay mejor granito de arena que abrir los ojos a otra persona sobre lo que está sucediendo ¿Cómo? Aprieta el botón “Recomiende esta página” y coloca los correos de personas que creas interesadas en estos tópicos ¡No desperdicies la oportunidad! Está al alcance de un botón el aportar tu granito de arena.

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