Protesta por intervención holandesa en Chile
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Protesta por intervención holandesa en asuntos internos de Chile Señor Embajador: Con profunda indignación hemos tomado conocimiento de la indebida injerencia de su Embajada en asuntos internos de nuestra Patria. La Embajada que usted dirige ha financiado, según informa la prensa, gigantografías indecentes en las vías y en el transporte públicos representando homosexuales y lesbianas. Como Ud. no debe ignorar, esta campaña se destina, de acuerdo a la información que proporciona la organización que Ud. financia, a influir sobre la población chilena de modo a determinar que el Poder Legislativo apruebe el Proyecto de no discriminación que se encuentra en trámite en el Congreso Nacional. Tales carteles, por lo tanto, están destinados a intervenir en un tema de orden estrictamente nacional, lo cual viola un principio fundamental de las relaciones internacionales entre países civilizados, como es la no intervención en asuntos internos de otro Estado. Consideramos una cuestión de honra exigir que Holanda respete nuestra soberanía, especialmente en estos asuntos internos de Chile. Estamos enviando copia de este Mensaje al Ministerio de RREE, para que promueva una queja formal ante su país. Es inaudito que precisamente en el aniversario del Bicentenario de nuestra Independencia Nacional, venga su país a pretender ejercer una forma de neo–colonialismo cultural y político, apoyando al lobby homosexual para imponer leyes a nuestro país. Permítanos recordar que no es ésta la primera ocasión en que su Gobierno considera necesario “educarnos”. Precisamente hace un año, el movimiento que Ud. financia, anunció que gracias a su colaboración, el “Manual” de educación destinado a acostumbrar a los niños chilenos a tales conductas, pudo ser difundido por todo el territorio nacional. No, Sr. Embajador, nuestra Nación no depende de la suya, ni tampoco está dispuesta a aceptar el tipo de sociedad que a Ud. podrá parecer ideal, pero que nuestra sociedad cristiana rechaza de modo tajante. Exigimos el respeto a nuestra autodeterminación, ya que el respeto a la Ley de Dios no parece importarle. En consecuencia solicitamos a Ud. el inmediato retiro del financiamiento abusivo de dicha propaganda. Esperando que su respuesta esté a la altura del respeto que su Gobierno dice tener al respeto de la autodeterminación de nuestro pueblo, le saluda atte.